ACERCA DE ESTE BLOG

domingo, 13 de mayo de 2018

ENFRENTANDO EL “TRATAMIENTO SILENCIOSO” I: ¡No pidas disculpas por cosas que no has hecho!



Tarde de mayo, el día se alarga sobre las calles azules del centro. Ella se acerca y le dice:

- ¡No puedo más! ¿Cómo puedo enfrentar el “tratamiento silencioso” del narciso? En su voz se denota cansancio, ansiedad.

- Ya sabes, lo fundamental es NO REACCIONAR emocionalmente,… ni enfado ni tristeza, nada de nada… 

Ella lo mira interrogativa, y suspira. Otra vez lo mismo, piensa. Él, adivinando lo que siente, le dice: 

- Vale, vale, ya sé que no es fácil, venga, ¡no hay que desanimarse!, vamos a hacer una cosa, voy a compartir contigo 6 cosas que aprendí y que me sirvieron para defenderme del silencio tóxico del narcisista.

- Sí, lo necesito. Además, créeme, me interesa, ¡ya no sé qué hacer!,... por más que lo intento siempre termino reaccionando ¿Te parece si vamos caminando?

- Vale, genial. Lo primero, NO PIDAS DISCULPAS al narcisista ¡Tú nos has hecho nada que merezca ese trato infame! El abusador se enfada por cosas que sólo están en su mente perversa y que ni siquiera tienen sentido.  Se niega a comunicarse contigo, no te habla, te ignora, te trata con extremada frialdad, se hace el ofendido, sin  decirte nunca la razón de su silencio. Ese es su juego, quiere que adivines, que te culpabilices, que te devanes los sesos pensando que si esto o que si aquello.

- Sí, es cierto, no paro de preguntarme si habré hecho algo malo.

- Exacto, te mantiene colgada preguntándote qué hiciste para provocar ese comportamiento tan fuerte. Es en esa tesitura cuando muchas víctimas cometen el error de pedirle disculpas o perdón por cosas que no han hecho, con la esperanza de aplacar al depredador y lograr que deponga su silencio maligno.

- Sí, lo reconozco, alguna vez he dudado si seré yo la causante de todo, y he pedido disculpas de cosas que ni sé realmente.

- Esa es la trampa del “tratamiento silencioso”. Doblegarte con su furia fría hasta el punto de que aceptes cargar con una culpa que no es tuya. Si pides disculpas estás alimentando la falsa realidad del narcisista, justificando su creencia de que él está en lo cierto y tú no.

La verdad es que él está enfadado por pequeñas cosas, palabras, gestos, acciones, etc., que él ha interpretado como una amenaza a su régimen de poder y control sobre ti, es todo. Con su silencio tóxico está defendiendo su sentido inflado de superioridad, de grandiosidad patológica frente a ti, a quien considera un ser inferior.

Pero, tenlo claro, él jamás de los jamases te va a decir lo que está ocurriendo realmente. Ocultarte la verdad que está en su mente forma parte de su castigo. Además, los narcisistas se creen con derecho a actuar de la manera que mejor les convenga, sin tener que dar explicaciones a nadie de las razones que justifican su comportamiento.

En conclusión, para defenderte del “tratamiento silencioso” no necesitas pedir disculpas, lo que tienes que hacer es aferrarte a los hechos y afincarte en la tierra firme de la realidad, y la realidad es bien clara: tú nos ha hecho nada, absolutamente nada, que merezca ese tratamiento tan psicológica y emocionalmente destructivo.

No lo olvides, jamás pidas disculpas, ni al narcisista ni a nadie, por cosas que no has hecho o por cosas que desconoces y que no te son explicadas. Si alguien se enfada contigo, lo menos que puede hacer es decirte el por qué de su enojo. No permitas que nadie te manipule y te someta al juego tóxico de tener que estar adivinando las razones de su enfado.

- Vale, entendido

- ¡Dios mío, la hora! Como la noche se acerca, y en este primer punto nos hemos alargado, dejemos el siguiente "tip" para nuestra próxima entrada, ¿te parece?

- De acuerdo, Libres, quedo a la espera. Feliz domingo.

- Feliz domingo para ti también. Un abrazo y adelante siempre con tu vida



  © libresdelnarcisista


lunes, 7 de mayo de 2018

¡VOLAR!: SER LIBRES DE LA TRAMPA DEL NARCISISTA


Amigo narcisista:

Esta canción me sacude. Más allá de la letra, al escucharla siento un destello del sentimiento de libertad que me embargó el día que te grité a la cara:

- Lo siento,… ¡Voy a volar!

Una joven proclama su decisión de romper las ataduras que le han impedido construir su vida. Sus Padres son sordos, y se han apoyado en ella para vivir. Ella les quiere, pero reivindica con su gesto el derecho que tiene a buscar su camino, y por eso se marcha, vuela

Porque ningún ser humano debe vivir para otro ser humano.

Porque las dependencias tóxicas ahogan el corazón y son contrarias a nuestra dignidad. Vivimos con los demás, caminamos juntos, crecemos, nos apoyamos mutuamente, pero no vivimos el uno para el otro.

Mi vida me pertenece, tú vida te pertenece, y cada quien es responsable de sí mismo. Tú vida es tuya, tendrás que cargar con tu trastorno y lidiar con las consecuencias de tus actos, lo quieras o no, aunque sé que vives en una permanente huida de la realidad. Allá tú, ese es tu problema, y ni yo ni nadie te lo va a resolver.

De mi vida, por lo pronto, me encargo yo, quiero sentirme responsable de mi mismo, esa es la otra cara de volar, de ser libre: la responsabilidad de asumir cada uno su historia, sin ataduras ni apegos tóxicos.

No quiero supeditar mi bienestar emocional y psicológico, el logro de mi felicidad, ni en ti ni en ninguna persona, eso me haría dependiente de ella, me convertiría casi en su esclavo. Amar y ser amado, ¡nada mejor que esto!, pero con reciprocidad, respetando mis límites, mi dignidad.

Porque yo soy persona, tú eres persona. Sólo desde un , solido y bien definido, puedo encontrar mi verdadero yo, y puede nacer el nosotros, el del amor, el de la amistad.   

Tú has negado sistemáticamente mi autonomía, me has visto como una extensión de ti mismo, has invalidado y desconocido mis necesidades, deseos y sentimientos, me has tratado como un objeto.

Tú me has manipulado y condicionado para que crea que te necesito, que dependo de ti y has convertido esa necesidad, esa dependencia, inducida por el abuso, en una trampa mortal.

Tú has disfrazado todo tu odio y toda envidia, precisamente, en esa trampa, la trampa del vínculo traumático.

Hasta que, después de muchos intentos y fracasos, rompí los barrotes de tu jaula y escapé de tus garras.

Y con esta canción evoco esa feliz experiencia, la hora feliz de mi libertad:  

Je vole, je vole!

Adiós, narcisista, adiós


© Libresdelnarcisista


sábado, 5 de mayo de 2018

RECONSTRUIR LA AUTOESTIMA: LA TEORÍA DE LOS PEQUEÑOS LOGROS



En el camino de la recuperación del abuso narcisista hay que ser pacientes y hasta humildes. No existen atajos ni soluciones mágicas. No estamos ante el fin, más o menos traumático, de una relación cualquiera, sino ante una experiencia, con frecuencia devastadora, de abuso emocional y psicológico que amerita un tratamiento especial.

Es probable que gente bien intencionada pero desconocedora de la realidad de este tipo de agresión, tras el paso de las primeras semanas, te diga sin más que olvides el asunto y que pases página.

No permitas que nadie te presione de esa manera, o te haga sentir que deberías ya haber superado el aparente fracaso de una relación, ya sea de amistad o de pareja. No agregues más carga sobre tu espalda.

Es muy difícil que quien no haya estado vinculado con un narcisista, o con un psicópata, logre entender que lo que has vivido no ha sido, exactamente, una relación al uso, sino un proceso encubierto de sometimiento y maltrato, con hondas secuelas en tu integridad psicológica y emocional.

No gastes tiempo ni energía en tratar de convencer a otros sobre esta realidad. Los tiempos de la recuperación son tuyos, el período de duelo es tuyo, el que necesites, según lo que hayas vivido. Tu dolor merece respeto.

Tras haber comprendido la dinámica del trastorno narcisista del abusador, y superar las primeras etapas del desconcierto inicial, te invito a poner tu foco de atención en lo que verdaderamente importa: tu autoestima

Precisamente, es ella, la autoestima, la perla preciosa que hay que curar después de una relación abusiva. La víctima de un narcisista ha sido sometida a un proceso invasivo, sistemático, y la mayor parte del tiempo encubierto, de denigración. Ese es el corazón mismo del abuso, vaciar a la persona de cualquier sentimiento de autovaloración, destruir su autoimagen, hacerle sentir que es inferior y desconectarla de su centro interior, afectando su autoconcepto.

Aunque existen muchos caminos para reconstruir una autoestima que ha sido herida de esa manera, hoy quisiera proponerte la teoría de los pequeños logros.

Si eres capaz de establecerte unas pequeñas metas cotidianas, unos objetivos sencillos, concretos y que estén a tu alcance, y que introduzcan, además, cambios positivos, tu autoestima comenzará a respirar de nuevo.

Esa es la teoría de los pequeños logros, un avance aparentemente pequeño, te empujará a otro mayor, y luego a otro… así irás dando pasos, escalón tras escalón, en la re-construcción y el fortalecimiento de tu autoestima.

Créeme, un pequeño logro en tu vida puede marcar la diferencia.



Los pequeños logros personales, en definitiva, lograrán movilizar la fuerza del amor a ti mismo. Así irás recuperando, por cierto, el control y el poder sobre tu vida, justo lo que el depredador te arrebató abusivamente.

Sí, porque la autoestima tiene que ver también con el control y el poder que cada uno ejerce sobre su propia existencia.

Te invito a celebrar los logros que vayas obteniendo en el proceso, recuperar para ti la sensación de haber alcanzado una meta, aunque sea pequeña. Se trata de una experiencia gratificante que te llenará de satisfacción y acrecentará tus niveles de autovaloración.

Sentir que logramos cosas, ¡es liberador!,… especialmente después de haber sido vapuleados y humillados por un depredador narcisista.

Necesitamos estas experiencias, son curativas, experiencias positivas que nos hagan sentir de nuevo valiosos y capaces.

Muchas veces puede que te sientas abrumado, ¡son tantas cosas! Liberarte del influjo maligno del vínculo traumático, decretar y mantener el Contacto 0, establecer tus límites, superar las secuelas del estrés post-traumático, vencer la disonancia cognitiva, salir del estado de indefensión aprendida, luchar contra la depresión y el abatimiento,… y un largo etcétera.

Por eso, precisamente, mi invitación es clara: no te agobies, Roma no se construyó en un día, ve avanzando en tu recuperación a tu propio ritmo, establece tus pequeñas metas cotidianas, y empieza por la teoría de los pequeños logros, que son siempre la base de los grandes cambios, y que redundarán en el mejoramiento de tus niveles de autoestima.

No lo olvides: Tú eres una persona valiosa, fuerte y capaz, la imagen de ti mismo que ha reflejado el abusador narcisista es falsa, fruto de una visión distorsionada de la realidad y del gaslighting.

Ya no estás sometido a este baremo del abusador. Reclama tu libertad, recupera el control y el poder que te pertenecen, el del amor a ti mismo, el de la verdad de tu propio autoconcepto como la persona hermosa y digna, talentosa y llena de valores que eres.

Alcanzar una meta, por más humilde que parezca, puede convertirse en el primer paso para que reconstruyas una autoestima fuerte y saludable.

Un saludo y mucho ánimo siempre,



© Libresdelnarcisista


jueves, 3 de mayo de 2018

50 PREGUNTAS PARA RECONOCER A UN NARCISISTA PATOLÓGICO



Es un hecho que, a menos que tengamos un diagnóstico médico definitivo, nunca sabremos con absoluta certeza que la persona tóxica con la cual nos hemos relacionado sufre un trastorno narcisista de la personalidad. Conocemos, eso sí, el abuso que hemos sufrido, padecemos sus secuelas, lo que hemos vivido nos ha enseñado a identificar al depredador.

Una cosa es el dictamen de los psicólogos y especialistas, y otra el haber padecido en carne propia una relación con un narcisista patológico. Esa experiencia es la verdad de las víctimas.

Existen una serie de rasgos comunes de la personalidad narcisista que nos sirven para reconocer el perfil del abusador. Conocerlos nos ayudará enormemente a comprender la situación claramente abusiva que hemos vivido, y nos orientará en nuestro camino de desenganche y recuperación.

La mayoría de las víctimas logran identificar el trastorno narcisista de su ex-pareja o amigo, después de haber padecido el ciclo de la relación: idealización-devaluación-descarte y tras un proceso, a veces tortuoso, de búsqueda de respuestas frente una situación de sufrimiento emocional que con frecuencia les desborda.

Es normal, sobre todo en los primeros momentos, que la víctima dude si se trata en realidad de un narcisista patológico o es simplemente una persona difícil o problemática. Este estado de perplejidad es un efecto de la disonancia cognitiva, nuestro cerebro se resiste a creer que esa persona que amamos sea un depredador narcisista, y por eso se debate entre la verdad de los hechos abusivos que ha vivido y la imagen positiva que tenía de ella al principio.

Pensando en quienes se encuentran en este estado, y en base a mi propia experiencia, he elaborado este cuestionario de 50 preguntas para reconocer a un narcisista patológico. Por supuesto, no basta con responder afirmativamente unos cuantos interrogantes aislados para asegurar que se trata de un narcisista. Es el conjunto lo que determina el posible narcisismo patológico de una persona.

No todos los narcisistas son iguales, ni todas las relaciones tienen el mismo cariz. Sin embargo, el trastorno narcisista es un patrón fijo y estable de personalidad, y es perfectamente reconocible. No se trata de conductas puntuales, sino de  tendencias de comportamiento que definen el modo de ser de una persona: narcisista.

¿Dudas si la persona tóxica con la que te relacionaste es un narcisista? Si a la mayoría de las preguntas que presento a continuación respondes afirmativamente, entonces es más que probable que te hayas vinculado con alguien que padece un trastorno narcisista de la personalidad.



1. ¿Esta persona está auto-absorbida en sí misma?

2. ¿Busca continuamente la reacción emocional o la atención de los demás, ya sea en forma abierta o encubierta?

3. ¿Su comportamiento es impredecible, se acerca/se aleja en forma intermitente?

4. ¿En sus relaciones anteriores, parejas, amigos, abundan las personas aparentemente inestables o con problemas emocionales/psicológicos?

5. ¿Su autoestima fluctúa con relativa frecuencia? ¿Necesita constantemente que lo validen emocionalmente, aunque no lo manifieste abiertamente?

6. ¿Se victimiza con frecuencia apelando a los rasgos empáticos de los otros?

7. ¿Tiene injustificadas explosiones de ira totalmente desproporcionadas?

8. ¿Traspasa los límites en sus relaciones? ¿Actúa como si se sintiera con derecho a hacerlo?

9. ¿Exhibe casi todo el tiempo una visión inflada de su propio valor como persona?

10. ¿Es extremadamente sensible e intolerante ante la crítica? ¿Se ofende con relativa facilidad?

11.  ¿Tiene recurrentes fantasías de éxito ilimitado o de ser adorado por otros?

12. ¿Tiene un comportamiento controlador?

13. ¿Utiliza un silencio tóxico o aplica la “ley del hielo” en determinadas circunstancias? ¿Se muestra frío de pronto sin un motivo aparente?

14. ¿Idealiza a las personas con las que interactúa y luego las devalúa irracionalmente?

15. ¿Sus acciones contradicen con frecuencia sus palabras?

16. ¿Es habilidoso para seducir? Al comienzo de las relaciones, ¿inunda de halagos o hace creer a la persona que es valiosa e importante?

17. ¿Es capaz de hacer creer a la persona que quiere seducir que se parecen, que tienen valores comunes, o que son afines?

18. ¿Compara negativamente a las personas para hacerlas sentir inferior o desvalorarlas?

19. ¿Cuándo se le reclama su comportamiento abusivo tacha a la persona de paranoica, o de ser inestable, o de estar sobre-reaccionando?

20. ¿Desconoce o invalida sistemáticamente las necesidades, sentimientos y deseos de los demás?

21. ¿Se aprovecha de las debilidades y defectos de los otros para criticarlos y hacerles sentir que son inferiores?

22. ¿Su modo de actuar propicia la co-dependencia emocional en las personas que se relacionan con él?

23. ¿Exige una incondicionalidad en el amor o en la amistad que es incapaz de corresponder recíprocamente?

24. ¿Genera expectativas que incumple continuamente?

25. ¿Es incapaz de reconocer su comportamiento abusivo? ¿Niega o tuerce los hechos que son evidentes? ¿No tolera que nadie le pida cuentas de sus acciones?

26. ¿Se muestra arrogante en su comportamiento con los otros?

27. ¿Explota, o se aprovecha, los recursos, ideas, tiempo, relaciones, etc. de otras personas?

28. ¿Tiene manifestaciones, abiertas o encubiertas, de envidia patológica?

29.  ¿Miente constantemente en relación a hechos tanto del presente como del pasado, o con respecto a sus emociones/sentimientos?

30. ¿Se muestra dominante en su trato con los demás? ¿Busca imponer su voluntad? ¿Es adicto al poder?

31. ¿Las conversaciones con él son un permanente monologo que giran sobre sí mismo?

32. ¿Hay aspectos o áreas de su vida que permanecen ocultos? ¿Es extremadamente celoso de su mundo privado?

33. ¿Se muestra exageradamente egoísta con su tiempo, recursos, etc.?

34. ¿Es hiriente con otros de una manera fría y calculada? ¿En ocasiones pareciera disfrutar en hacer daño a otros?

35. ¿Siempre tiene una excusa para su comportamiento manipulador y errático?

36. ¿Casi nunca menciona las virtudes, talentos, logros, etc. de los demás? ¿Siempre pareciera estar compitiendo con los otros?

37. ¿Tiene comportamientos adictivos: alcohol, sexo, drogas, etc.?

38. ¿Su conducta busca provocar los celos de las personas que se relacionan con él?

39.  ¿Tiene frecuentes cambios de humor? ¿Nunca se sabe cómo va a reaccionar?

40. ¿Desconoce sus propias vulnerabilidades o las niega sin más?

41. ¿Provoca dramas y conflictos en sus relaciones? ¿Parece estar siempre insatisfecho? ¿Es suspicaz, desconfiado e incluso paranoico con respecto a las acciones de los demás?

42. ¿Sus sistemas de apego emocional parecen no funcionar? ¿Hace creer a los otros, a quienes ha seducido previamente, que emocionalmente hablando no los necesita?

43. ¿Siembra dudas sobre la percepción de los demás o sobre su valía como seres humanos?

44. ¿Utiliza la culpa para manipular o para responsabilizar a otros de sus actos abusivos?

45. ¿Proyecta en los demás sus propios sentimientos de odio y envidia, y les atribuye una intencionalidad que no tienen?

46. ¿Desaparece y aparece en la vida de las personas sin dar mayores explicaciones?

47. ¿Racionaliza sus actos abusivos para que parezcan normales o tolerables?

48. ¿Utiliza el lenguaje para confundir y manipular a otros?

49. ¿La imagen externa de esta persona es contradictoria con la realidad que se observa en la relación cercana y personal? ¿Parecieran co-existir dos personalidades en una?
  
50. ¿La relación con esta persona es emocionalmente desgastante y tiene efectos negativos sobre los niveles  de autoestima y el sentimiento del propio valor?

¿Agregarías alguna otra pregunta para reconocer a un narcisista?

Un saludo,



© Libresdelnarcisista


martes, 1 de mayo de 2018

¿QUIÉN ERES?: LAS RAZONES DE “LIBRES DEL NARCISISTA”



Estimados amigos, después de unas semanas de ausencia por motivos laborales, estoy aquí de nuevo retomando, ¡por fin!, la tarea del blog. Muchas gracias por mantener viva esta página con sus comentarios y aportes. Pido expresamente disculpas por no responder a cada uno como quisiera y es mi intención. Es la vida.

El testimonio de solidaridad de muchas de las personas que interactúan a través de los comentarios, que comparten con otros sus palabras de ánimo y su experiencia, han convertido este pequeño espacio virtual en una oportunidad para encontrarnos y apoyarnos mutuamente, frente a una situación tan devastadora como es la del abuso narcisista.

A todos los que participan: ¡Muchas gracias!

Aprovecho este post de re-inicio para responder a una pregunta acerca de la razón por la cual me he abstenido de compartir públicamente mis datos personales, más allá de la información general que aparece en mi perfil.

Detrás de Libres del narcisista, hay un ser humano de carne y hueso que ha vivido a fondo la noche oscura del abuso y que ha querido compartir con otros lo que aprendió acerca del narcisismo patológico, sin exponerse a ser reconocido por su depredador, que sigue batiendo sus alas de vampiro en torno a él.

Sabe que el abusador permanece al acecho, y aunque en la actualidad no tienen mayor contacto,  siguen estando cerca el uno del otro. Libres del narcisista nunca baja la guardia. No es ingenuo. Conoce perfectamente cómo actúa este trastornado, lo vengativo que puede llegar a ser si se siente expuesto o atacado.

Por eso se protege, busca su seguridad, porque está consciente de su malignidad, de su astucia perversa, de su habilidad para engañar y manipular. Conoce al lobo vestido de oveja. Ha sido mordido por él varias veces.

Esa es la razón de que se presente ante el mundo como Libres del narcisista y no con su verdadero nombre.

Este blog, aunque habla del narcisista en forma genérica, expone públicamente al espécimen que él conoce. Quien haya tratado a Libres en su mundo real se daría cuenta enseguida sobre qué persona ha estado escribiendo, porque incluso hoy día la gente lo sigue relacionando con él, dado que trabajaron juntos unos cuantos años.

Salvo dos o tres personas, prácticamente nadie sabe realmente la relación fuertemente abusiva que vivió Libres del narcisista. El calvario que sufrió ha permanecido oculto en su entorno real.

Su amigo narcisista es, hoy día, una persona aparentemente exitosa, que sigue gozando de una excelente imagen de cara a la galería; Libres del narcisista, simplemente, desapareció del escenario de su vida, por la puerta de atrás y sin hacer ruido.


La estrategia, hasta ahora, le ha funcionado. A veces tiene que soportar con verdadero estoicismo a personas que le hacen comentarios elogiosos sobre él, en esos casos simplemente sonríe con amabilidad, y no dice absolutamente nada.

Nada es nada. Y mira que le apetece desgañitarse, ventilar a los cuatro vientos lo que hay detrás del careto del narcisista. Pero no lo hace. Silencio total.

Cuando decretó el Contacto 0, decidió abstenerse de hablar con otros acerca del narcisista o del abuso que había vivido. Este personaje siniestro dejó de existir en su vida real, y punto.

Libres del narcisista cree que no es necesario para ayudar a otros anunciarle a la humanidad entera su identidad verdadera. Ese es su mundo privado, y así debe permanecer para poder cumplir con libertad su misión a través del blog.

Libres del narcisista, que tiene una historia, quiere compartir con otros los motivos que lo movieron a abandonar Transilvania, la morada del vampiro, y a romper todo contacto con el depredador narcisista. Él se siente solidario con todas las víctimas que han vivido bajo el yugo del explotador, y por eso comparte con otros la información que ha reunido y su propia experiencia.

Quiere, sobre todo, dar una palabra de ánimo y de esperanza, de respeto y de amor a todas las víctimas del abuso narcisista. Decirles que la recuperación es posible, y contarles su propio testimonio.

Y él puede hacer todo eso, precisamente, porque es Libres del narcisista.

Libres del narcisista sigue aquí, amigos, aprendiendo, creciendo como ser humano, luchando, plantando cara al narcisismo patológico, el cual constituye una ofensa a la dignidad de las personas.

Estoy seguro que quienes han vivido de cerca una relación con un narcisista,  entenderán perfectamente las razones que están detrás de Libres del narcisista.

Un abrazo a todos,


© Libresdelnarcisista