lunes, 31 de diciembre de 2018

¡FELIZ AÑO 2019! : Un tiempo nuevo


Queridos amigos y seguidores del blog "Libres del Narcisista", quiero darles las gracias por todo el apoyo recibido durante este año 2018 que hoy termina, por acompañarme en el camino, compartir sus experiencias, por sus aportes y sus múltiples muestras de solidaridad y cariño, especialmente a través de los comentarios. Por todo esto, y mucho más: ¡Muchas gracias!

En torno a esta bitácora, que comenzó su andadura en diciembre del 2016, se ha creado una pequeña familia de amigos y compañeros, hombres y mujeres de distintos rincones del mundo hispano, que se han apoyado mutuamente en su camino de recuperación del abuso, y han animado a otros con su testimonio y su empatía.

Esas personas son el mayor tesoro de este blog. 

Estoy convencido que los que han sido víctimas de una relación abusiva con un narcisista, tienen una compasión especial por los demás, especialmente por aquellos que viven, o han vivido, situaciones de abuso que atentan contra su dignidad. Esa compasión les da una sabiduría para comprender y acoger a otros, para escuchar, para compartir una palabra de aliento y de esperanza.

Muchas tradiciones espirituales de la humanidad hablan de la compasión, entre ellas el cristianismo y también el budismo. Ser compasivos nos convierte en personas medicina, faros de humanidad en medio de la noche de este narcisismo cultural que permea la sociedad contemporánea. 

Amigos, se va el 2018, con sus penas y sus alegrías, se abre un nuevo tiempo, el 2019. Cambiar de año es como empezar una nueva libreta. El pasado es pasado, no estamos condicionados a repetirlo ni a vivir anclados en él. 

Es hora de ensayar nuevos caminos y perspectivas, es hora de ser creativos, es hora de imaginar mundos posibles, es hora de re-inventarse y abrir la puerta a nuevas experiencias.

La recuperación del abuso es un nuevo comienzo, una nueva oportunidad en tu vida. 

Hay en el ser humano una capacidad inmensa de levantarse y rehacerse, una y mil veces, aún en medio de situaciones límite. Hay generaciones que han sobrevivido a una guerra, pueblos que re-edificaron sus casas después de una catástrofe, familias que han afrontado juntas una enfermedad, o un tiempo de penuria económica, o la experiencia de emigrar,.. A las víctimas les ha tocado enfrentar las secuelas de una relación con un narcisista o un psicópata,  ese es su particular reto, superar su condición de víctimas, convertirse en supervivientes, sanar y ser libres.  

El proceso las hará más sabias, más fuertes, más humanas,... más compasivas. 

Un gran abrazo, y muchas bendiciones en este año 2019 que comenzamos

¡Feliz año nuevo para todos!



                                                           © LibresDelNarcisista

sábado, 29 de diciembre de 2018

EL SECRETISMO DEL NARCISISTA Y LA VÍCTIMA DETECTIVE



Detrás del narcisista hay un mundo de misterios. Hay puertas y ventanas cerradas, pasajes ocultos y secretos que nunca salen a la luz.

LA CONFIANZA: UNA ILUSIÓN

Al principio de la relación, durante la fase de idealización, el depredador te convierte en su confidente, te consulta sus cosas, te habla de sus preocupaciones y de sus sueños, se muestra expresivo, abierto y hasta transparente.

Con frecuencia, apelando a tu lado más empático, se presenta ante ti como una víctima necesitada de apoyo y atención.

No es de extrañar que muerdas el anzuelo, sueles ser una persona generosa, la aparente confianza que el narcisista deposita en ti hace que te sientas especial, que creas sinceramente que eres importante para él, dado que te gusta ser reciproco en tus relaciones, es probable que tú también te explayes, y termines confiándole tus asuntos personales al abusador.

Todo es una ilusión.

El narcisista sólo te permitirá conocer sobre su vida lo que a él le convenga, según la agenda que tenga contigo. El no tiene ningún interés genuino en tus cosas, simplemente recopila información sobre ti y toma nota de tus vulnerabilidades, usará ese conocimiento a la hora que quiera provocar tus reacciones emocionales y utilizarte como fuente de combustible, es todo.


 LA VÍCTIMA DETECTIVE

Durante la fase de denigración, el narcisista comenzará a comportarse de un modo paradójico, se desaparecerá sin dar explicaciones, se mostrará taciturno, es posible que haga comentarios hirientes y que luego los combine con aparentes halagos y acercamientos. Sentirás que algo sucede detrás de bambalinas, aquella confianza que él depositó en ti al principio parecerá desvanecerse, ello te hará dudar, ¿me oculta algo?, ¿me ha retirado su confianza?, ¿ya no soy especial? La confusión y el desconcierto están servidos.

Es en esta fase cuando muchas víctimas se convierten en detectives. Jamás, en sus anteriores relaciones, habían mostrado signos de ser especialmente celosas o desconfiadas, sin embargo, ahora, bajo el régimen abusivo del narcisista, el desasosiego se adueña de ellas de tal manera que comienzan a espiar secretamente los pasos de su agresor.

En no pocos casos este comportamiento se vuelve obsesivo, la víctima se siente ansiosa, necesita saber, necesita compulsivamente vigilar los pasos del abusador, analizar sus fotos en las redes sociales, verificar sus estados en el móvil, etc. La persona se tortura a sí misma sacando conclusiones sobre esto o sobre lo otro, sobre lo que dijo o no dijo, con quién habló, dónde estuvo,…

Se trata de una trampa malévola, urdida por el narcisista. Su objetivo es manipular, controlar y dominar la atención de la víctima. Actúa a propósito de manera ambigua y contradictoria, aparece y desaparece, menciona personas o lugares, hace insinuaciones, omite datos, se muestra misterioso, reservado, etc. Sabe perfectamente la ansiedad que todo esto genera en la víctima, y por eso lo hace, precisamente, para sentirse importante y superior, y obtener así un delicioso combustible.

Es probable que, cínicamente, en algún momento acuse a la víctima de obsesionarse con él, de querer controlarlo, o de violar su privacidad. Le dirá entonces que está sobre-reaccionando o que se ha vuelto paranoica.


 LA VIDA SECRETA DEL NARCISISTA

Esta pesadilla dura hasta que la víctima comienza a abrir los ojos, y a darse cuenta del perverso juego del narcisista. Su relación, de principio a fin, es una gran mentira.

Descubre, por ejemplo, que los narcisistas suelen llevar vidas dobles y hasta triples, y que no dan cuenta a nadie de sus pasos. Retener información sobre ellos mismos, actuar con sigilo, les hace sentir superiores y en control.

Además, con frecuencia, dividen su vida en compartimientos, y se aseguran de que los distintos escenarios no se crucen.

Este secretismo les ayuda a sentirse protegidos y a mantener la fachada, al mismo tiempo que les da libertad para moverse y dedicarse a aquello que más les preocupa: buscar fuentes alternativas de combustible.

Nos sorprendería comprobar, por ejemplo, cómo al mismo tiempo que está devaluando cruelmente a una víctima, descargando en ella todo su odio, se muestra como un amable y dulce pretendiente con su nuevo prospecto, flirtea con una compañera de trabajo en un bar, acosa a alguien por Internet, o se comporta como un ciudadano ejemplar en una asamblea de vecinos. Todo, a lo mejor, en un mismo día, y con distintas máscaras.

Nosotros sólo vemos una cara, pero ellos nunca muestran todos los lados del cubo.

Querer averiguar los pasos de un narcisista es tarea inútil. Hoy lo veremos con una nueva pareja, simulando una felicidad chispeante, al otro día borrará las fotos, y por un tiempo no sabremos nada, luego de nuevo se mostrará radiante en un acto público. Créeme, no vale la pena espiarle, nadie sabe, realmente, lo que de verdad está pasando en la vida de este personaje.

Te engañará, a ti y a todos, una y otra vez, dando pistas falsas. Si sospecha que sigues vigilándolo intentará hacerte daño mostrándose, por ejemplo, exageradamente feliz con su nueva adquisición.

Quien mantenga una relación con un narcisista está condenado a vivir en este clima de desasosiego y ansiedad, y se verá obligado a actuar muchas veces como detective.

Ello es así porque los narcisistas no saben relacionarse de otra manera, nunca informarán sobre sus pasos ni darán cuenta a nadie de sus actos, ellos equiparan la información al control, y jamás ceden un milímetro del mismo en sus relaciones.  

Estos son los hechos que hay que aceptar.

Si en una relación cualquiera una de las partes tiene que comportarse como un detective, es un indicador de que ya no existe el tesoro precioso de la confianza, sin el cual ninguna relación es posible.

NO HAY NADA NUEVO EN LA VIDA DE UN NARCISISTA

Hay víctimas que están tan habituadas a estar pendientes del narcisista, que se resisten a dar el paso y romper todo tipo de contacto con su agresor, especialmente por las redes sociales. Es hora de que salgan ya del hechizo, y dejen de prestar atención al narcisista, es una exigencia del Contacto 0 e imprescindible para librarse de la ansiedad y quebrar el vínculo traumático.

Amigo, amiga, olvídalo, no encontrarás nunca nada nuevo en la vida de un narcisista, son lobos solitarios hambrientos de combustible. Su existencia es siempre mentira sobre mentira.

© LibresDelNarcisista





viernes, 28 de diciembre de 2018

EL ACOSADOR NARCISISTA



El narcisista es un acosador nato.

Su falta de empatía y de conciencia moral, su obsesión con el poder y el control, su intolerancia hacia el diferente, su extremada sensibilidad a cualquier forma de crítica, la envidia patológica y el estado de permanente ira que lo caracterizan, lo convierten en un aventajado depredador social.

El acoso es un comportamiento abusivo, ya sea en forma de hostigamiento, agresión verbal, amenazas, agresión psicológica, etc., que atenta contra la integridad moral, física, emocional y psicológica, de una o varias víctimas.

Un acto abusivo puntual no puede considerarse propiamente acoso, la conducta agresiva debe repetirse en el tiempo, y constituir un patrón deliberado de comportamiento hacia el acosado.

Entre el acosador y el acosado debe existir algún desequilibrio de fuerzas a favor del agresor. Este utilizará el poder que ostenta, en sus múltiples formas, para controlar a la víctima, maltratarla y, sí es posible, destruirla.

Existen muchas formas de acoso: escolar o bullyng, laboral o moobing, sexual, físico, psicológico y el cyberacoso, entre otros.

Normalmente, el acosador narcisista actúa de manera encubierta, estudia psicológicamente las debilidades de sus víctimas y utiliza todo un arsenal de tácticas de manipulación y de juegos malignos, a fin de llevar a cabo su agenda acosadora.

Cuando interactúa en un grupo, intuye y reconoce de inmediato quienes pueden ser sus víctimas potenciales.

Si se pudieran conocer sus antecedentes, saldría a la luz cómo ha ido dejando una larga estela de cadáveres bajo la alfombra, prácticamente desde su adolescencia, y en todos los entornos donde se ha movido: en la escuela, en el trabajo, con sus parejas, en su comunidad, en Internet, etc.

Acosar a otros es la vida del narcisista.

Nadie conoce el hilo conductor de sus abusos, ni relaciona una situación con otra. Las víctimas, la mayoría de las veces, ni siquiera se conocen entre sí. Todo permanece oculto.

¿Cuántas personas han sido víctimas de un narcisista a lo largo de su vida? Nadie lo sabe, ni lo sabrá. Apenas vemos la punta del iceberg.

Eso explica que haya logrado mantener una buena imagen ante el público, y lo habilidoso que se muestra a la hora de manipular y engañar a su nueva víctima.

En realidad, lleva toda una vida acumulando experiencia sobre el arte del acoso encubierto y de la manipulación psicológica y emocional, eso lo convierte en un acosador nivel experto.

Se está ante una persona que prospera acosando a otros. Abusar le seduce, le hace sentir con poder y en control, le proporciona una fuente exquisita de combustible.

Esta gente no puede vivir sin maltratar o abusar de alguien. Normalmente, al mismo tiempo que están seduciendo a su nueva presa, y mantienen una imagen pública intachable, detrás de bambalinas, a puerta cerrada, están sometiendo a alguien a los duros trabajos de la devaluación, humillando y devastando emocionalmente a alguna de sus víctimas.

Los acosadores, que se mueven por todas partes, siguen generalmente un patrón, el narcisista es un buen exponente de su modelo de actuación. El aprendizaje sobre el narcisismo patológico es la mejor escuela para aprender a identificarlos.

Conviene estar alertas. Hay muchos lobos vestidos de ovejas por estos bosques de la vida.

© LibresDelNarcisista

jueves, 27 de diciembre de 2018

LA DERROTA DEL NARCISISTA


El abusador narcisista se convence a sí mismo que tú eres inferior a él, un ser patético, ingenuo, vulnerable, sensible, a quien puede manipular y dominar emocionalmente.

Está convencido que dependes de él, que te controla, que puede engañarte una y otra vez.

Despreciándote, calma la envidia que le quema por dentro, y logra mantenerse por encima de ti, superior a ti. Esa es su obsesión.

El narcisista te subestima, te considera menos inteligente de lo que realmente eres.

En su mente perversa cree que maltratarte, vejarte, lo convierte en un ser superior a ti; lo cierto es que, moralmente hablando, estamos ante una persona rota, extremadamente frágil e insegura, que se ha inventado un “falso yo” para sobrevivir. Ni siquiera sabe realmente quién es.

Una persona tan insegura, que no tolera ni la más mínima crítica que amenace la mentira que exhibe acerca de sí mismo.

Un ser tan absolutamente precario, que necesita desesperadamente tus reacciones emocionales para regular su fluctuante autoestima.

Tarde o temprano, a pesar de las secuelas del abuso, lograrás despertar, saldrás de tu confusión, identificarás el trastorno de tu agresor, dejarás de creer en él y en medio de circunstancias realmente difíciles, conseguirás escapar de sus garras, establecer el Contacto 0, quebrar el vínculo emocional, y recuperarte.

Es la mayor bofetada que puedes propinarle. Nada odia más el narcisista que tu recuperación.

Tu deserción de su régimen abusivo lo humillará sobremanera, se le hará verdaderamente insoportable, será la demostración palmaria de que esa pretensión que tiene de establecer contigo una dominación perpetua es una ilusión; significará, lo que le dolerá aún más, que eres mucho más inteligente y fuerte de lo que él pensaba, lo que herirá su ego inflado y enfermo.

La gran derrota del narcisista es tu LIBERTAD. La puerta es siempre el Contacto 0.


© LibresDelNarcisista

martes, 25 de diciembre de 2018

¡FELIZ NAVIDAD 2018! : Plenamente humanos


Feliz Navidad 2018, queridos seguidores y amigos del blog: "Libres del Narcisista".


En Navidad celebramos la inmensa dignidad de la persona humana. No se trata de una energía ni de una fuerza cósmica, sino de un niño vulnerable, nacido en la pobreza de Belén. Es un niño 100 % humano, carne y sangre de nuestra especie. 

No tengo reparo en confesar que en la humanidad frágil del Niño Jesús, reconozco al Dios vivo y verdadero. 

El narcisista ha seguido otro camino, al endiosarse, al encumbrarse por encima de los otros, se ha deshumanizado. En su delirio ha perdido su yo auténtico, por eso vive en la alienación de su propia mentira. Ausente de sí mismo, sólo existe en el espejo.

Una persona incapaz de experimentar empatía, sin conciencia moral, que sobrevive psicológicamente gracias a las emociones que provoca en otros, ¿es acaso un ser humano completo? Ciertamente no, se trata de una humanidad desfigurada, rota, enferma, disminuida, un hombre o una mujer que, a causa de su trastorno, actúa como un depredador de sus semejantes. 

La empatía nos hace plenamente humanos. El narcisismo patológico es, en esencia, deshumanizante. Por eso nos desconcierta tanto, porque es negación pura de aquello que mejor nos define: las emociones, entre ellas, particularmente, el amor, la capacidad entrañable de establecer lazos afectivos con los demás.

Al contemplar el misterio de la Navidad, pienso en la urgente necesidad de prevenir la aparición del trastorno narcisista. La vía es garantizar a los niños y niñas una infancia feliz.  

El narcisismo patológico es un mecanismo de defensa frente a una situación traumática infantil. Aunque existen muchas clases de narcisistas, todos tienen en común el haber sido niños infelices, niños desatendidos y abusados, especialmente a nivel emocional. 

Detrás de cada narcisista, hay un niño o una niña resentido, que no fue feliz, que no fue amado incondicionalmente, que fue desatendido en sus necesidades emocionales más básicas. Esa experiencia lo marca para siempre, porque una vez que el trastorno narcisista se desarrolla deviene en un patrón fijo de personalidad el cual, como he señalado otras veces, es prácticamente imposible de cambiar.

Una sociedad que no protege a los niños, que no los educa emocionalmente, que no provee a sus necesidades de atención y afecto, se convierte en el caldo de cultivo para el surgimiento de personalidades tóxicas, enfermas y narcisistas.

Que en este tiempo tan especial del año, podamos seguir avanzando en nuestro proceso de recuperación, trabajando especialmente en la sanación de nuestra autoestima, y manteniendo con firmeza nuestra decisión de Contacto 0. 

La Navidad, más allá del jolgorio a veces vacío que resuena aquí y allá, es siempre un llamado a humanizar el corazón, a re-encontrarnos con nosotros mismos y con los otros. 

Construyamos juntos caminos de solidaridad y fraternidad, defendamos integralmente la dignidad humana frente a cualquier forma de abuso. 

Paz y bendiciones para todos, amigos y amigas, creyentes o no creyentes, especialmente para los que están solos, para los que sufren las secuelas de una relación abusiva, para los que necesitan una palabra de ánimo, de amistad y esperanza ¡Feliz Navidad! 


                                              © LibresDelNarcisista