sábado, 31 de diciembre de 2016

LOS 10 MANDAMIENTOS DE LA AUTOESTIMA: una carta de navegación




Año nuevo, vida nueva,… Es la hora propicia para compartir contigo estos 10 Mandamientos de la Autoestima, una suerte de carta de navegación en la travesía de tu recuperación de las secuelas del abuso narcisista.

Lo que queda más trastocado después de padecer la depredación emocional del narcisista es la autoestima; por eso, precisamente, es el área en la que debes centrarte, cuando logras salir de su régimen abusivo.

Uno de los condicionamientos más venenosos que padecen las personas que han estado bajo la influencia de un narcisista, es que su mente ha enfocado su atención durante demasiado tiempo en el abusador. 

No dediques más tiempo ni atención a quién no la merece, a quién vive de manipular y maltratar emocionalmente a los otros. Al principio puede que no sea fácil, pero el desafío es que te centres en tu propia vida, en tu crecimiento y desarrollo personal.

Reivindica tu derecho a vivir con dignidad,… por ti mismo, por la gente que amas, por la VIDA, el mayor de los regalos. 

En este camino, los 10 Mandamientos de la Autoestima pueden servirte de mapa que te vaya marcando la ruta, en esta nueva etapa de tu vida, libre ya del narcisista:

DECÁLOGO DE LA AUTOESTIMA

1. Valórate a ti mismo en toda circunstancia. Respeta, y haz respetar, tu dignidad y tu valor como persona.

2. Acéptate a ti mismo tal cual eres, con tus fortalezas y debilidades. Acepta tu realidad pasada y tu presente también.

3. Perdónate a ti mismo de corazón.

4. Comunica tus necesidades y sentimientos de manera asertiva. Aprende a decir “No” cuando sea necesario, y a establecer límites. Estás en tu derecho.

5. Conoce tus recursos. Reconoce y utiliza tus talentos. Siéntete competente en aquello que eres bueno y que te apasiona. 

6. Establécete metas y trabaja por lograrlas en forma pro-activa. Toma la iniciativa.

7. Sea cual sea la circunstancia, ten FE siempre en ti mismo. 

8. Ten disciplina contigo mismo. Respeta, y haz respetar, tus horarios y tus normas. Cuida tus cosas.

9. Ten una buena imagen de ti mismo. Cuida tu salud y apariencia personal. Siéntete atractivo, sea cual sea tu edad y físico.

10. En toda circunstancia, se agradecido con la vida, y con las personas que te rodean.


Feliz año nuevo 2017 para los lectores de este blog. Muchas bendiciones para todos.

© LibresDelNarcisista



viernes, 30 de diciembre de 2016

FIN DE AÑO 2016: Declarando nuestros principios. Una viñeta para pensar


TIPOS DE NARCISISTAS: Poniendo orden en el zoológico


Es posible que te encuentres con un mare mágnum de vocablos, a la hora de clasificar a los narcisos y sus afines.

En Internet, pulula un verdadero zoológico de términos de la más abigarrada especie: sociópatas, psicópatas, narcisistas, etc., ello genera confusión en los que son legos en la materia. 

Más allá de las discusiones de especialistas y académicos, conviene poner un poco de orden en este tema. 

Se comenzará recordando que el narcisismo patológico abarca un amplio espectro, donde caben diferentes matices. Algunas personas exhiben en su conducta ciertos rasgos típicamente narcisistas, aunque propiamente hablando no son narcisistas, es decir, no padecen un trastorno de personalidad que los catalogue como tales.

Quizás el elemento central sea ese “falso yo” que se crean los narcisistas y que, como se señaló en otro lugar, implica una verdadera ruptura con la realidad. Otra clave estaría en la dependencia absoluta del que sufre este trastorno a buscar continuamente atención, admiración, etc., o lo que es igual, el suplemento o combustible, el suministro que requieren para regular su deficitaria autoestima.

Una persona puede ser extremadamente egoísta, por ejemplo, sin necesidad de crearse un falso personaje, o de buscar deliberadamente las reacciones emocionales de los demás.

También en los que sufren el trastorno de personalidad narcisista, existen diferentes grados de incidencia de la enfermedad. Algunos, por ejemplo, se desempeñan de manera más que eficiente en algunas áreas de su vida, por ejemplo en el mundo laboral o académico, y sin embargo se muestran incapaces de relacionarse con los demás, en su vida social y familiar, de una manera sana y sostenible en el tiempo.

Por cierto, este plano, el de las relaciones interpersonales, sea amistad, relaciones familiares o amor de pareja, está siempre trastocado por la conducta típicamente abusiva y explotadora de los narcisistas, que carecen totalmente de empatía y son incapaces de establecer lazos afectivos con nadie.

Otros narcisistas, a causa de su trastorno, ven deterioradas además otras facetas de su vida: el trabajo, los estudios, la vida social. Sumado a esto, no es raro que presenten problemas con conductas netamente adictivas: alcohol, drogas, pornografía, etc., llevando una suerte de doble vida, intercambiando distintas mascaras según les convenga en cada momento.

El caso más extremo, y peligroso, es el llamado síndrome narcisista maligno, que es cuando a todas las características del trastorno narcisista, se le unen una fuerte tendencia a conductas de tipo sociopático, es decir directamente antisociales, con una agudización de la paranoia, ya de por sí presente en los narcisistas no malignos.

Una clasificación de los narcisistas particularmente útil es la que los divide en narcisistas somáticos o extrovertidos, y narcisistas intelectuales o encubiertos:

a) Narcisistas somáticos o extrovertidos: Son aquellos que presentan, en forma más o menos pública, sus rasgos narcisistas: auto-absorción en su ego, sentido de superioridad frente a los otros, arrogancia, ambición desmedida, descaradamente mentirosos, etc. Por lo general, cultivan mucho su aspecto físico, y alardean de sus conquistas amorosas. Son los más fáciles de identificar.

b) Narcisistas intelectuales o encubiertos: Se presentan ante los otros disfrazados de buenas personas, incluso pueden ocupar puestos de preeminencia en la comunidad, disimulan su narcisismo actuando de una manera introvertida, tímida a veces, para no generar sospechas. Muchos de ellos cultivan el intelecto, son muy reservados, observadores, desconfiados, sutiles y extremadamente manipuladores. Son los más difíciles de reconocer, y los más peligrosos, por la forma encubierta en la que actúan, siempre en la sombra.

Más allá de estas diferencias, unos y otros comparten todas las características del desorden de la personalidad narcisista: Sentido exagerado de la propia importancia, fantasías de éxito ilimitado, creencia de que son “especiales”, que tienen derecho a un trato diferenciado, incluso a explotar y manipular a los otros, arrogantes, extremadamente mentirosos, no asumen nunca la culpa de las acciones que realizan, y, sobre todo, carecen por completo de empatía hacia los otros seres humanos.

En definitiva, sea cual sea el envoltorio, un narcisista es un narcisista.

© LibresDelNarcisista

miércoles, 28 de diciembre de 2016

2017 ESTÁ CERCA: Vamos abriendo puertas, cerrando heridas


Se acerca ya la celebración del año nuevo. Es como si te entregaran un nuevo cuaderno, con sus hojas blancas y sin estrenar.

La vida está llena de segundas oportunidades. Y tú tienes la tuya, la de recuperarte, y empezar de nuevo. 

Si has sido víctima del abuso narcisista, o, por diversas circunstancias, todavía estás enredado en una relación tóxica, llega la hora de levantarte y romper las cadenas emocionales que lesionan tu autoestima.

Deshacer la atadura del vinculo traumático, que te convirtió en una persona dependiente y adicta al narcisista.

Curar tus heridas emocionales. Llorarlas si hace falta. Entrar en contacto con tu dolor para echarlo fuera.

Aceptar la verdad de lo que has vivido con todas sus consecuencias. 

Identificar tus vulnerabilidades. Establecer límites. Aprender a decir No cuando sea necesario.

Ponerte nuevas metas que te sirvan de motivación. 

Estas son las puertas que hay que ir abriendo al comenzar un nuevo año. 

En este proceso, ten una actitud pro-activa, ese es quizás el sentimiento que transmite esta canción de Gloria Stefan, con su alegre ritmo caribeño. Coraje y esperanza, las dos alas que se necesitan para alzar el vuelo de nuevo.

Tú vales mucho, esa es la verdad, ¡hay que vivir acorde a la propia dignidad!, y echar pa´lante, que la vida se va haciendo en el caminar de cada jornada.

Sí, porque en el año que viene, y ahora mismo, ¡vamos a vivir la vida!

© LibresDelNarcisista

martes, 27 de diciembre de 2016

TRASTORNO NARCISISTA DE LA PERSONALIDAD: Criterios de Diagnóstico ¿Para qué sirven?


A continuación, se reproducen literalmente los criterios de diagnóstico de la clasificación DSM-IV-TR sobre el trastorno narcisista de la personalidad:

A. Un patrón general de grandiosidad (en la imaginación o en el comportamiento), una necesidad de admiración y una falta de empatía, que empieza al principio de la edad adulta y que se da en diversos contextos, tal como lo indican cinco (o más) de los siguientes ítems:

(1)  un sentido grandioso de la propia importancia

(2) preocupación por fantasías de éxito, poder, brillo, belleza o amor ideal ilimitados

(3)  cree que es especial y único y que sólo pueden comprenderle, o sólo debería relacionarse con otras personas (o instituciones) especiales, o de elevado estatus

(4)   exige una admiración excesiva

(5) tiene una sensación de “estar en su derecho”, es decir, expectativas poco razonables de recibir un trato de favor especial o la anuencia automática con sus expectativas

(6)  tiende a la explotación interpersonal, es decir, saca provecho de los demás para lograr sus propios objetivos

(7) carece de empatía, es decir, es incapaz de reconocer o identificarse con los sentimientos y las necesidades de otras personas

(8)  a menudo tiene envidia de los demás o cree que los demás le tienen envidia

(9)  presenta actitudes o conductas arrogantes o soberbias

Esta información, que se encuentra repetida en miles de sitios por toda la Red, es de vital importancia a la hora de identificar si determinado sujeto, con quién se mantiene una relación, padece o no un trastorno narcisista.

Por supuesto, mientras no se tenga un diagnóstico médico definitivo, los criterios sólo sirven de orientación a la hora de evaluar la conducta y personalidad de la persona en cuestión.

Sin embargo, es muy difícil obtener un informe médico para cada caso concreto, principalmente porque el narcisista no se va a someter a semejante prueba, ni se está en condiciones de exigírsela. Ni siquiera es recomendable, bajo ningún concepto, que se le confronte directamente, comunicándole que se tiene sospecha sobre su posible trastorno. 

En esto hay que ser prudentes. Provocar una injuria narcisista, y consecuentemente la ira del narcisista, puede tener consecuencias devastadoras.

Dicho esto, hay que señalar que algunos rasgos del narcisista son tan claros y evidentes, especialmente cuando las víctimas empiezan a descubrir lo que hay detrás de la máscara, en la fase de devaluación, que basta con haberlos experimentados en carne propia, para darse cuenta del narcisismo patológico del abusador, siempre y cuando se conozcan los criterios de diagnóstico antes expuestos.

Muchas víctimas se reprochan no haber sabido identificar, en su momento, ni la personalidad trastornada del abusador, ni las situaciones de abuso emocional a las que fueron sometidas de manera casi siempre encubierta.

El narcisista se aprovechó de su desconocimiento acerca de su trastorno. Es todo.  

Durante un tiempo, incluso, algunas llegan a pensar que el problema está en ellas mismas. Son ellas las que se han convertido en personas dependientes y extremadamente sensibles, erosionando así su autoestima, sin darse cuenta que todo es fruto del abuso y la manipulación del narcisista. 

Este estado de perplejidad y confusión dura hasta que logran identificar el trastorno de la personalidad del agresor: narcisista, y reconocen su comportamiento como lo que es en realidad: abuso narcisista.

Este paso es realmente decisivo. Ponerle nombre a las cosas y llamar narcisismo a lo que es narcisismo, abuso a lo que es abuso, y no otra cosa, es el principio de la liberación.

Las víctimas necesitan hacerlo, porque sólo así comienzan a comprender lo que está ocurriendo, y salen del estado de confusión en el que les ha sumido la conducta errática del abusador.

Por supuesto, este proceso de identificación lleva su tiempo, las víctimas van recopilando datos, observando, confrontando información, hasta que, cada vez con mayor claridad, logran ponerle nombre propio a la personalidad tóxica con la que están entrampadas.

Pero los criterios no sólo sirven para identificar al narcisista, también ayudan a comprender lo que él piensa, y su comportamiento abusivo y manipulador.

© LibresDelNarcisista

lunes, 26 de diciembre de 2016

¿QUÉ ES EL NARCISISMO? Comenzar a entender



La sociedad actual promueve el florecimiento de personalidades narcisistas: culto a la fama, al éxito, al individualismo, a la imagen de sí mismo que se proyecta en las redes sociales, etc.

Este es su caldo de cultivo.

En este marco, la palabra narcisismo evoca para muchos la exagerada atención en sí mismos de algunas personas, un rasgo que es posible observar, por ejemplo, en ciertos personajes: artistas, modelos, fisiculturistas y también, con no poca frecuencia, en adolescentes. 

Pero el narcisismo patológico es algo más que una característica peculiar de algunos sujetos. Se trata de un trastorno de personalidad, que afecta severamente la vida de la persona que lo padece, y de quienes se relacionan con él.  

El narcisismo es el amor que el sujeto dirige hacía sí mismo tomándose como objeto de deseo. Como en el mito de Narciso, es el enamoramiento hacia la propia imagen que se refleja en el espejo del estanque.

Algunos estudiosos hablan de un narcisismo primario, de carácter transitorio, cuando el niño todavía no diferencia claramente su ser de los objetos del mundo exterior, y es él su propio y exclusivo objeto de amor.

Niños narcisistas serían aquellos que se rebelan ante la elección de objetos externos y sacan provecho de esta situación, compadeciéndose a sí mismos y reclamando más atención. Es el estado de “omnipotencia infantil”.

El paso de un “ego” infantil, manifiestamente egoísta y centrado totalmente en sí mismo, a un “yo” capaz de reconocer la existencia de un “tú” diferenciado, y por tanto capaz de amar y de ser amado, marca la superación de este narcisismo primitivo.

Cuando por diversas causas, básicamente de carácter traumático, este estadio de amor exclusivo hacia sí mismo, hacia la autoimagen que se proyecta en los otros, propio de la primera infancia, no sólo no se supera sino que se convierte en una fijación extrema y patológica, hablamos de narcisismo secundario. 

Este estado, que abarca un amplio espectro, puede derivar en un trastorno de la personalidad narcisista: el sujeto aparece auto-absorbido en su propio ego, desconociendo las necesidades y sentimientos de los demás, y demandando en forma excesiva atención y reconocimiento.

Esta patología indicaría, en esencia, problemas graves en la formación del "self", el sí mismo de la persona, lo que afecta severamente la base sobre la que se asienta el edificio de su autoestima.

El “yo” real, la base del “autoconcepto” que define a cada persona, ha sido sustituido por una imagen idealizada de sí mismo, una fachada que se proyecta ante los demás como si estos fueran espejos. El narcisista está enamorado de esa imagen que los otros reflejan de él.

Delante del narcisista no hay un "tú" diferenciado, sino extensiones de él mismo, meros espejos que reflejan su imagen. 

Su existencia se basa en la imagen inflada que ha creado de sí mismo, su "falso yo". 

Todos los sentimientos que expresan vulnerabilidad, han sido negados y reprimidos. Sólo un “yo” diferenciado es capaz de sentir y de amar, de crear vínculos afectivos con un "tú".

Una imagen no tiene sentimientos, sólo es una máscara.

El narcisista arrastra una crisis de identidad, que hunde sus raíces en los traumas de la infancia. En realidad, no sabe bien quién es. Se ha separado de sí mismo, y sólo vive a través de su imagen. En su interior sólo hay inseguridad, vacío, y una sensación generalizada de inadecuación, que de vez en cuando aflora a su conciencia, como una voz maligna que lo atormenta, aunque muy pocas veces, por no decir nunca, se atreva a hablar de ello. 

Para acallar esta voz que lo zahiere cruelmente, para sostener su imagen grandiosa, necesita alimentarse de las reacciones emocionales de los otros, es decir, el suministro narcisista o combustible, un concepto del cual se hablará más adelante. 

Sabe que la imagen de la cual está "enamorado" no es real, sólo es una ficción, y por eso, en el fondo, se odia a sí mismo, y proyecta ese odio en los otros. 


© LibresDelNarcisista

sábado, 24 de diciembre de 2016

"JESÚS, ALEGRÍA DE LOS HOMBRES": Por todas las víctimas del abuso emocional


En esta Navidad, quiero compartir la entrañable cantata de Bach, "Jesús, alegría de los hombres", y dedicarla a todas las víctimas del maltrato y el abuso emocional. Sí, porque el Niño de Belén ha venido a curar los corazones afligidos, a consolar a los tristes, a dar fuerzas a los débiles y vista a los que caminan en tinieblas. 

Este es Jesús, la verdadera alegría de los hombres,.... que en esta Navidad él ayude a levantarse a todas las víctimas de relaciones con narcisistas, que cure su autoestima y que las libere de todas las cadenas emocionales que las han atado a relaciones interpersonales verdaderamente tóxicas.

Que sean capaces de descubrir y defender su dignidad como seres humanos, y el respeto que merece su vida, el mayor regalo.

Feliz Navidad, y bendiciones para todos.


© LibresDelNarcisista

¡FELIZ NAVIDAD!


viernes, 23 de diciembre de 2016

El NARCISISTA SUFRE UN TRASTORNO DE PERSONALIDAD: ¿Eso qué significa?


Un primer paso para enfrentar, y superar, la relación con el narcisista es comprender que el sujeto con el que se está vinculado sufre un severo trastorno de personalidad.

Se necesita aceptar esta realidad con todas sus consecuencias, y superar la Disonancia Cognitiva, un concepto de vital importancia: el choque que se produce en el cerebro de la víctima entre la persona que creyó conocer, y que mereció su confianza, y la realidad del abuso emocional que este personaje perpetra contra ella. 

Este estado de confusión dura un tiempo, hasta que la mascara se cae, y se descubre lo que hay.

Uno de los errores más comunes de las víctimas, incluso habiendo identificado ya la problemática psicológica del abusador, aunque muchas veces sin entenderla, es tratar al narcisista como si fuera una persona normal. Es como pedirle a un discapacitado que eche a correr con nosotros. 

No hay que hacerse expectativas de que el narcisista funcione con la lógica de la gente empática, o emocionalmente sana.

Un trastorno de personalidad es un patrón desadaptado y duradero de experiencia interna y de conducta que data de la adolescencia o de la adultez joven, y que se manifiesta en al menos dos de las siguientes áreas: a) cognición; b) afectividad; c) funcionamiento interpersonal y d) control de los impulsos.

Es un modo patológico de ser y de comportarse que está presente en la mayor parte del ciclo vital del individuo, abarcando un amplio rango de comportamientos, sentimientos y experiencias. Es además inflexible, rígido, y genera un desajuste entre la  conducta del sujeto y su entorno social.

La actuación de las personas que sufren algún trastorno de la personalidad produce malestar y sufrimiento en quienes se relacionan con ellos, interfiriendo en diversos ámbitos como el social, el familiar y la vida laboral.

En general, las personas que padecen algún trastorno de esta naturaleza perciben como adecuados los rasgos definitorios de su personalidad, por lo que la conciencia que tienen de su propia enfermedad es escasa o nula. Esa es la razón por la que no cambian, y ni quieren hacerlo.

Mucho menos un narcisista que vive una realidad ilusoria: ¡él es perfecto!, como se verá más adelante, y que cree firmemente que los demás tienen la culpa de todo cuánto le sucede.

En definitiva, el narcisista se siente satisfecho con los rasgos que definen su trastorno, está convencido que esas características de su personalidad lo convierten en un ser superior y especial.

Más allá de lo que piense defensivamente de sí mismo, el narcisista es un trastornado en toda regla, y mientras mejor se comprenda, mejor preparado se estará para enfrentarlo y salir de sus garras.

No se trata sólo de tener un carácter fuerte o dominante, o de ser un mentiroso compulsivo, o de sufrir frecuentes explosiones de ira, o recurrentes altibajos emocionales, etc., eso son meros indicadores de lo que está detrás: un trastorno de personalidad que condiciona y permea toda la vida del sujeto 

Cuando se dice que el narcisista es un trastornado no se le exculpa de su responsabilidad frente a las acciones que realiza. No es un psicótico, se da perfecta cuenta de lo que hace y de lo que acontece, es consciente de las consecuencias de sus actos, y por eso es considerado responsable ante la ley en el caso de un juicio.

Su trastorno radica en la realidad ilusoria que ha creado de sí mismo, y que no se corresponde con lo real: el “falso yo” que ha suplantado su verdadera identidad, y que está a la base de todo su narcisismo patológico.

El “falso yo” es una verdadera ruptura con la realidad. Es una máscara, una actuación, que busca validarse en las reacciones de las otras personas, que le sirven de espejo.

Se debe abandonar toda esperanza de lograr una relación sana y normal con un narcisista. Hay que estar conscientes: no es posible, se está frente a una ilusión, es decir, ante un patrón de pensamiento y de conducta, que no se ajustan a la realidad.

El narcisista defenderá con uñas y dientes, si es preciso, esta ilusión, su “falso yo”. En realidad, no tiene alternativa, su verdadero “yo” apenas se ha formado, fue sepultado en sus primeros años de vida a causa de las experiencias traumáticas que dieron origen a su trastorno. De allí la aguda sensación de vacío que acompaña a estas personas durante toda su vida. 

© LibresDelNarcisista



domingo, 18 de diciembre de 2016

LA RAZÓN DE SER DE ESTE BLOG: Solidaridad con las víctimas del abuso narcisista


Este blog nace a raíz de mis experiencias, tanto a nivel profesional como personal, con personas, hombres y mujeres, que sufren el trastorno narcisista de la personalidad, y con sus víctimas. 

Los narcisistas están por todas partes. A pesar de que en la mayoría de los casos se carece de un diagnóstico médico definitivo, su patrón fijo de conducta, y sus rasgos de personalidad, los definen como narcisistas patológicos. 

Si has estado en relación con un narcisista, sabrás que no es fácil identificar este tipo de personalidad tan destructiva y perversa, y lograr escapar de sus garras. Los narcisistas andan en medio de nosotros como lobos vestidos de ovejas, y se conducen, de manera casi siempre encubierta, como verdaderos depredadores, devastando las vidas de las personas que se convierten en sus víctimas, especialmente a nivel emocional y psicológico.


El blog pretende ofrecerte información sobre este tema. Que conozcas el narcisismo patológico, sus características, los patrones de comportamiento de los narcisistas en sus relaciones, sus tácticas de manipulación, el testimonio de otras víctimas, y las estrategias que necesitas para enfrentar con acierto el comportamiento manipulador y abusivo de estos trastornados. 

Por cierto, se ha constatado la escasa información que existe sobre el abuso narcisista en lengua española, frente al abundante material que es posible encontrar en inglés, tanto por escrito como en vídeo. En este sentido, este blog quisiera contribuir, en la medida de lo posible, a que el público de habla hispana tenga también acceso a este conocimiento sobre el trastorno narcisista, el cual es clave en el camino de recuperación del abuso. 

Compartir conocimientos es un acto de solidaridad con las víctimas, y una forma de prevenir que otros seres humanos caigan en las redes de narcisistas

El aprendizaje sobre el narcisismo es vital para liberarte del régimen de estos depredadores, y para que establezcas un buen sistema de defensa y protección, frente a sus engaños y manipulaciones.

Se trata, sobretodo, de aliviar y prevenir el sufrimiento que padecen las víctimas del abuso narcisista, de compartir experiencias que puedan servir de orientación. Así tomamos ventaja de los narcisistas, desvelando la existencia de estos seres trastornados, y dando a conocer los devastadores efectos de su comportamiento sobre las vidas de sus presas.

Este es el propósito de esta bitácora. 

No quisiera terminar el primer post del blog, sin darte una palabra de esperanza. Conocemos bien los efectos demoledores del abuso narcisista, en palabras de Iñaki Piñuel, un verdadero tsunami emocional. Sin embargo, está es nuestra convicción: se puede salir de una relación abusiva, y aprovechar el caos que estos sujetos dejan por donde pasan, para mejorar como personas en aspectos que ni imaginamos. Este es el testimonio de tantas personas que han logrado recuperarse y ser libres del narcisista.

Tendrás momentos oscuros, habrá avances, retrocesos, pero te recuperarás, ¡claro que sí!, y la superación del abuso, tú crecimiento y desarrollo personal, es la mejor revancha frente al agresor narcisista.

Esta esperanza es algo más que un optimismo ingenuo, tendrás que trabajar duro y enfrentar la realidad de lo que has vivido, pero hay una fuerza en el interior de cada ser humano capaz de movilizar sus recursos internos, y de vencer los obstáculos que se le presentan en el camino.


Esa fuerza es el poder de la autoestima, pero de eso te hablaré más adelante.

Un saludo, y bienvenido a "Libres del Narcisista"


© LibresDelNarcisista