viernes, 23 de diciembre de 2016

El NARCISISTA SUFRE UN TRASTORNO DE PERSONALIDAD: ¿Eso qué significa?


Un primer paso para enfrentar, y superar, la relación con el narcisista es comprender que el sujeto con el que se está vinculado sufre un severo trastorno de personalidad.

Se necesita aceptar esta realidad con todas sus consecuencias, y superar la Disonancia Cognitiva, un concepto de vital importancia: el choque que se produce en el cerebro de la víctima entre la persona que creyó conocer, y que mereció su confianza, y la realidad del abuso emocional que este personaje perpetra contra ella. 

Este estado de confusión dura un tiempo, hasta que la mascara se cae, y se descubre lo que hay.

Uno de los errores más comunes de las víctimas, incluso habiendo identificado ya la problemática psicológica del abusador, aunque muchas veces sin entenderla, es tratar al narcisista como si fuera una persona normal. Es como pedirle a un discapacitado que eche a correr con nosotros. 

No hay que hacerse expectativas de que el narcisista funcione con la lógica de la gente empática, o emocionalmente sana.

Un trastorno de personalidad es un patrón desadaptado y duradero de experiencia interna y de conducta que data de la adolescencia o de la adultez joven, y que se manifiesta en al menos dos de las siguientes áreas: a) cognición; b) afectividad; c) funcionamiento interpersonal y d) control de los impulsos.

Es un modo patológico de ser y de comportarse que está presente en la mayor parte del ciclo vital del individuo, abarcando un amplio rango de comportamientos, sentimientos y experiencias. Es además inflexible, rígido, y genera un desajuste entre la  conducta del sujeto y su entorno social.

La actuación de las personas que sufren algún trastorno de la personalidad produce malestar y sufrimiento en quienes se relacionan con ellos, interfiriendo en diversos ámbitos como el social, el familiar y la vida laboral.

En general, las personas que padecen algún trastorno de esta naturaleza perciben como adecuados los rasgos definitorios de su personalidad, por lo que la conciencia que tienen de su propia enfermedad es escasa o nula. Esa es la razón por la que no cambian, y ni quieren hacerlo.

Mucho menos un narcisista que vive una realidad ilusoria: ¡él es perfecto!, como se verá más adelante, y que cree firmemente que los demás tienen la culpa de todo cuánto le sucede.

En definitiva, el narcisista se siente satisfecho con los rasgos que definen su trastorno, está convencido que esas características de su personalidad lo convierten en un ser superior y especial.

Más allá de lo que piense defensivamente de sí mismo, el narcisista es un trastornado en toda regla, y mientras mejor se comprenda, mejor preparado se estará para enfrentarlo y salir de sus garras.

No se trata sólo de tener un carácter fuerte o dominante, o de ser un mentiroso compulsivo, o de sufrir frecuentes explosiones de ira, o recurrentes altibajos emocionales, etc., eso son meros indicadores de lo que está detrás: un trastorno de personalidad que condiciona y permea toda la vida del sujeto 

Cuando se dice que el narcisista es un trastornado no se le exculpa de su responsabilidad frente a las acciones que realiza. No es un psicótico, se da perfecta cuenta de lo que hace y de lo que acontece, es consciente de las consecuencias de sus actos, y por eso es considerado responsable ante la ley en el caso de un juicio.

Su trastorno radica en la realidad ilusoria que ha creado de sí mismo, y que no se corresponde con lo real: el “falso yo” que ha suplantado su verdadera identidad, y que está a la base de todo su narcisismo patológico.

El “falso yo” es una verdadera ruptura con la realidad. Es una máscara, una actuación, que busca validarse en las reacciones de las otras personas, que le sirven de espejo.

Se debe abandonar toda esperanza de lograr una relación sana y normal con un narcisista. Hay que estar conscientes: no es posible, se está frente a una ilusión, es decir, ante un patrón de pensamiento y de conducta, que no se ajustan a la realidad.

El narcisista defenderá con uñas y dientes, si es preciso, esta ilusión, su “falso yo”. En realidad, no tiene alternativa, su verdadero “yo” apenas se ha formado, fue sepultado en sus primeros años de vida a causa de las experiencias traumáticas que dieron origen a su trastorno. De allí la aguda sensación de vacío que acompaña a estas personas durante toda su vida. 

© LibresDelNarcisista



8 comentarios:

  1. Los Narcisistas se enamoran?

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    1. En realidad ya están enamorados,... ¡de sí mismos!, en su ego inflado no hay espacio para nadie más. En la primera etapa de sus relaciones idealizan sobremanera a sus parejas, la colocan en un pedestal pero todo forma parte del juego manipulativo de la seducción, simulan ser el "alma gemela" y fabrican un personaje que es una mascara, una ficción. Lo único que "aman" es el combustible, el "suministro narcisista", que reciben de la víctima. Cosifican a las personas que son meras fuentes de suministro. En ese sentido, son incapaces de amar y de de recibir amor, no sólo porque carecen de empatía, sino porque no tienen ningún interés real y genuino en las personas. Cuando un narcisista te dice que te ama, en realidad lo que te está diciendo es que ama el suministro o combustible que recibe de ti, eso es todo. Tu valor como personas, tus sueños, tus intereses, etc. nada de eso cuenta. Aceptar esta realidad, por muy dura que sea, es un gran paso para la víctima en su camino de liberación de la gran trampa que le ha tendido el depredador emocional. Un saludo

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    2. Y por qué llegan a casarse y tener una relacion duradera...incluso con hijos? El caso que yo conozco y he sufrido parece amar mucho a su familia...esposa, hija, padres, hermanos...como un clan. De hecho, la esposa parece estar encantada con la pareja que tiene.

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    3. Se casan, tienen hijos, y de cara a la galería todo es color de rosas, pero ese mundo que proyecta es solo una fachada de cara a la galería. Cuidan muchísimo su imagen, la opinión que tiene el entorno sobre él, ese es su alimento. Pero detrás de la mascara se esconde la realidad que no se ve. De hecho, mi "amigo" narcisista tiene una excelente imagen pública, excelente deportista, estudiante brillante, amable, educado, y un largo etcétera. Pocos conocen lo que hay detrás, sólo los que hemos sido victimas del abuso narcisista conocemos la personalidad trastornada que se esconde detrás. Justamente por eso, cuando las víctimas deciden hablar, la mayoría de las personas se resisten a darle crédito, porque los narcisistas se han encargado de cuidar con extremo su imagen pública. Un saludo y muchas gracias por tu comentario.

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  2. Es mi caso también. Y puede actuar cariñosamente con los "suyos", esposa...por ejemplo. Su narcisismo se aplica "selectivamente"?

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    1. En la intimidad es donde se ve su peor cara. ¡Pobre esposa!

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    2. Por supuesto que son selectivos, hay fuentes de "suministro" a los cuales nunca va a devaluar porque forman parte de la fachada. Sin embargo, en la intimidad familiar, especialmente su esposa e hijos, son los que soportan el peor peso de su trastorno, especialmente su esposa, que se convierte en la fuente principal de suministro y a la suele someter a un largo y cruel proceso de devaluación. Un saludo

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    3. El papá de mis hijos sufre ese trastorno, sin duda y lo toleramos durante 20 años hasta que fue definitivamente insoportable, ahora mis hijos lo vigilan y sienten pena por él porque está solo y no acepta ninguna terapia, como usted lo menciona él es perfecto, todos los demás estamos mal y lo lamentable es que nadie puede ayudarlo

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