martes, 31 de marzo de 2020

LOS NARCISISTAS Y LA PANDEMIA DEL CORONAVIRUS



¿Cómo enfrentan los narcisistas una tesitura tan excepcional como la actual pandemia del coronavirus? ¿Cómo llevan eso de quedarse en casa? Sabemos que esta gente odia cualquier situación que no controlen, y que, dada su inhabilidad para sostenerse psicológicamente a sí mismos, carecen de recursos internos para plantar cara con madurez, responsabilidad y realismo las adversidades de la vida.

Es posible que en un primer momento se instalen en la negación y que crean, temerariamente, que puesto que son especiales y únicos, el virus a ellos no les afectará. Su chulería les durará un tiempo. Cuando los hechos los sacudan, y los datos de la enfermedad se impongan con toda su crudeza, lo más probable es que se alisten en el bando contrario y se vuelvan obsesivos con la limpieza, el distanciamiento social, las mascarillas,... y tengan, además, algún que otro brote de su recurrente paranoia.

En un contexto en que a la población se le pide conducirse con responsabilidad y se multiplican los gestos de solidaridad y empatía, los narcisistas actuarán en forma egoísta, culpando a otros de lo que sucede, criticando a diestra y siniestra, acaparando insumos y rollos de papel higiénico, y desconociendo las necesidades y los derechos del resto de los mortales. 

Es posible que sientan el ácido de la envidia ante el reconocimiento y la atención que la sociedad ofrece estos días a los que están en el centro de la escena: personal sanitario, personas mayores, los pequeños héroes anónimos, etc. Querrán algo de protagonismo en todo esto, y, dependiendo del tipo de narcisista que sea, no dudarán en saltarse por la cara normas y decretos, metiéndose a deshora en alguna playa o trasladándose a la casa del pueblo, si ven que así obtienen unas migajas de combustible.



A los narcisistas les costará trabajo aceptar la cuarentena que impongan las autoridades, el argumento de que es una forma de proteger a nuestros mayores no va con ellos, sencillamente carecen de empatía y son incapaces de ponerse en el lugar de los otros.

Confinados en las cuatro paredes de su casa, sus posibilidades de combustible se reducen drásticamente. Ellos lo necesitan como el aire para respirar. Estarán como un león enjaulado, hambrientos de atención,  malhumorados. No tolerarán estar solos, su aburrimiento será crónico, su vacío será de vértigo. Vivirán literalmente pegados a las redes sociales, al móvil, al Whatsapp, como canales alternativos para provocar algún tipo de reacción emocional en otro ser humano. Si el aislamiento se prolonga, si fracasan en sus intentos de proveerse de suministro narcisista, correrán el riego de colapsar psicológicamente, y de entrar en modo caos.

Los narcisistas no pueden vivir aislados de los demás. No son capaces de estar con ellos mismos. Están huecos. Sólo existen en el espejo de los otros. Es una cuestión de supervivencia.

¡PASAR LA CUARENTENA CON EL NARCISISTA!

Es posible que algunas personas tengan que afrontar la cuarentena en compañía de un o una narcisista. Meterse en el estanque con el cocodrilo adentro. Encerradas, sin vías de escape, estas víctimas se exponen a un recrudecimiento del  comportamiento abusivo y manipulador de su depredador.

En la vida diaria, aunque se conviva bajo el mismo techo, la gente entra y sale, va a su trabajo, viene, visita amigos, etc., todo lo cual sirve para aliviar el clima de hostilidad y de tensión que usualmente se respira al lado de un narcisista. Si se cierran todas las salidas, el contacto continuo con un perverso narcisista puede llegar a ser devastador y, en ocasiones, hasta peligroso.

La cuarentena con un narcisista es una situación límite.


Seré realista contigo: si tienes que vivir encerrado con un narcisista no podrás evitar que se comporte de manera abusiva y manipuladora. Esa es su naturaleza, así actúan siempre. No te agobies por ello. No te culpes. Tampoco pretendas cambiarlo. Lo que sí está en tu mano es protegerte de la mejor manera posible, defenderte de sus aguijones de escorpión, aunque de vez en cuando recibas algún rasguño.

El conocimiento es tu mejor estrategia de defensa.

Precisamente, para apoyarte en esta batalla te ofrezco aquí algunas armas de combate:

1. Utiliza el método de la piedra gris: 

No reacciones emocionalmente ante los ataques y provocaciones del abusador. Ni ante su aparente amabilidad o cercanía. Ni ante su silencio o frialdad. Haga lo que haga, no reacciones. No te tomes nada como algo personal, a él le da tres cuartos de lo mismo quién eres tú. Él no te percibe como una persona. Detrás de su comportamiento sólo hay una cosa: la búsqueda desesperada de combustible. Es todo. Como expliqué arriba, confinado en casa se sentirá más hambriento que nunca, necesitará suscitar toda clase de dramas y de conflictos a fin de sostenerse psicológicamente, y sentir que tiene el poder y el control.

2. Mantén una distancia de seguridad: 

Aunque convivan bajo el mismo techo, defiende con uñas y dientes tu espacio, tu intimidad, tus asuntos personales. Tienes derecho a resguardar tu privacidad. No hables de ti con el narcisista, ni sobre lo que te preocupa realmente, ni de lo que sientes, ni de tus expectativas, ni de tus éxitos o fracasos, absolutamente nada que sea personal.


3. Establece tu propia agenda, organiza tu tiempo y sigue algunas rutinas en tu vida diaria. 

De esa manera evitarás que el narcisista te arrastre en su torbellino incesante, de allí para acá todo el día, y te robe tu tiempo y tu energía. Él pretenderá que todo gire en torno a él, que te hagas responsable de su vida, que lo adules, que lo atiendas, que lo escuches, que lo entretengas,… Si tienes tu propia agenda, y la sigues, evitarás pasarte la cuarentena a merced del comportamiento errático del narcisista.

La agenda te sirve de higiene mental, además en la medida en que vayas logrando tus pequeñas metas personales, promoverás tus niveles de autoestima, un asunto crucial cuando se vive con un narcisista.

4. Evita las discusiones inútiles: 

No tienes nada que discutir, absolutamente nada, con un narcisista, no intentes cambiar sus opiniones sobre las cosas. No respondas a sus provocaciones. Tú no eres responsable de lo que él piensa. Es su problema. Puede que surja algún tema realmente serio, mi consejo es que evites hablarlo en un clima de tanta tensión emocional como una cuarentena, donde son nulas tus posibilidades de escape. Posponlo para otra ocasión, y corta enseguida la conversación.  

5. Mantente en permanente contacto con familiares y amigos: 

Evita el aislamiento virtual, busca apoyo en tu red de amigos y familiares, comunica a personas de tu entera confianza las incidencias que vivas. Es esencial. Todo eso te servirá de protección. No permitas, bajo ningún concepto, que el narcisista intente controlar tus relaciones interpersonales y tu acceso a la Red.

6. Ten siempre un plan de emergencia: 

Si el narcisista te amenaza, aunque sea veladamente, si tiene antecedentes de comportamientos violentos o agresivos, ten a punto un plan de emergencia. Define de antemano una vía de salida: llamar de inmediato a tal persona o tocar a la puerta de un vecino de confianza, o, según sea el caso, comunicarte directamente con las autoridades pertinentes.

Si eres mujer y estás en España el número indicado es el 016. No todos los narcisistas llegan al extremo de agredir físicamente a sus víctimas, pero conviene ser prevenidos y estar preparados. 

De todas estas medidas he hablado en este vídeo:


 

En síntesis, lo que has aprendido hasta ahora sobre el trastorno narcisista, y sobre el abuso, te servirá de escudo defensivo.

Aunque pierdas algunas batallas, amigo, amiga, mantente firme y defiende tu libertad. La victoria es tuya. Estos seres oscuros y perversos no cambian. Con coronavirus o sin coronavirus, un narcisista es un narcisista. 

Mucho ánimo a todos en esta coyuntura tan difícil que nos ha tocado vivir. Juntos saldremos adelante. Gracias de antemano por sus aportes y comentarios.

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viernes, 28 de febrero de 2020

¿CONOCES LOS 10 CONCEPTOS BÁSICOS SOBRE NARCISISMO?



Para quién se acerque por primera vez al mundo del narcisismo, y de las relaciones con narcisistas, puede resultar abrumador la abundancia de términos que existen, muchos de ellos tomados del inglés, para referirse a esta realidad sobrecogedora del narcisismo patológico, y del abuso. 

Es por eso que he decidido reunir en un vídeo los 10 conceptos que, a mi juicio, son básicos para comprender esta realidad:

1. Narcisismo.
2. Trastorno Narcisista de la Personalidad.
3. Combustible o suministro narcisista.
4. Ciclo de la relación narcisista.
5. Táctica de manipulación narcisista.
6. Herida narcisista.
7. Vínculo traumático.
8. Abuso narcisista.
9. Método de la piedra gris.
10. Recuperación del abuso.

No están todos los conceptos relativos al tema, por supuesto, pero sí los que más se repiten en distintas plataformas y por la red. Para quién ha sido víctima de un narcisista patológico importa mucho comprender a fondo este tema, pues comenzar a entender es comenzar a sanar.

El conocimiento es siempre nuestra mejor arma de defensa.

Además de los expuestos aquí: ¿Qué otro concepto o noción sobre el narcisismo agregarías?

Un saludo a todos,

© LibresDelNarcisista


miércoles, 26 de febrero de 2020

¿CÓMO DESCARTAN LOS NARCISISTAS?



La tercera fase del ciclo de la relación narcisista es el descarte, quizás una de la experiencias más difíciles, y dolorosas, que tiene que afrontar la víctima. 

En este vídeo comentamos las tres formas del descarte narcisista, cuyo elemento común es la desaparición del abusador, quien abandona la relación sin cerrarla y sin ofrecer explicaciones, desligándose de la persona sin mostrar ningún tipo de empatía, tratándola no como a una persona, sino como a un objeto.

Esta forma de trato no tiene justificación de ninguna especie, y constituye un acto de violencia emocional y psicológica, que deja profundas heridas en las personas.

Ante alguien que tiene este comportamiento tan abusivo, la única salida posible es el Contacto 0.

Más información sobre el descarte narcisista: El descarte narcisista: 8 claves para comprenderlo y también Las 3 formas del descarte narcisista

© LibresDelNarcisista

martes, 24 de diciembre de 2019

¡FELIZ NAVIDAD 2019!


¡Feliz Navidad!, amigos, amigas, desde la cercanía del nevado Teide, en la isla canaria de Tenerife, con el corazón siempre en Venezuela, para tantos seguidores de este blog, desde todos los rincones del mundo hispano, reciban un gran abrazo de fraternidad y esperanza. 

Sea la fiesta de la Navidad una oportunidad para acercarnos solidariamente los unos a los otros, un llamado a recuperar y sanar lo más grande que tenemos: nuestra propia humanidad, herida muchas veces por el abuso y el maltrato, esa misma humanidad que comparte con nosotros un niño nacido en la pobreza de Belén, para que vivamos plenamente, para que vivamos acordes con nuestra dignidad.

Ese es el camino de la Navidad, encontrarse y encontrarnos, redescubriendo la raíz de belleza, bondad y verdad que hay en cada uno de nosotros. 

Ser, plenamente, persona humana, como el Niño Dios que anuncia la estrella.

Es tiempo de esperanza y alegría, es tiempo de crecer en libertad, de apostar fuerte por la vida buena,... Es tiempo de Navidad.

Un abrazo, y, de nuevo, ¡Feliz Navidad! 

@LibresDelNarcisista

lunes, 23 de diciembre de 2019

LOS NARCISISTAS Y LA NAVIDAD: “ALL I WANT FOR CHRISTMAS” ES COMBUSTIBLE



La Navidad es una fiesta cargada de intensas emociones, los narcisistas lo saben, para ellos se trata de una época especial del año propicia para obtener lo que más anhelan, lo que requieren constantemente para sostenerse: atención y reacciones emocionales, es decir, el combustible, el “regalo” que ellos quieren por Navidad.

Se dan cuenta de lo que esta fiesta representa emocionalmente para sus víctimas, y se aprovechan de ello para sus fines manipuladores.

Durante estos días envidian la alegría y el bien que perciban a su alrededor, y que está fuera de su alcance, y el protagonismo que pueden tener otros, incluido los niños. Su envidia, por supuesto, es patológica, les parecerá, por ejemplo, que el regalo que le han dado a su cuñada es mejor que el de ellos, y se sentirán heridos, pues su ego es tan frágil, su autoestima es tan fluctuante, que cualquier comentario o gesto puede resultar ofensivo a la idea inflada que tienen de sí mismos.

Al principio de sus relaciones, en la fase de idealización, querrán estar con la víctima el mayor tiempo posible, le dirán lo significativo que es para ellos celebrar estas fiestas en su compañía, se mostrarán encantadores en las reuniones y es posible que a la hora de las campanadas de año nuevo les envíen un florido Whatsapp repleto de emojis, o les estampen un beso tornillo de antología.

Todo esto forma parte del juego maligno de la seducción.

En el fondo, que nadie se engañe, se trata de una actuación, los narcisistas odian la Navidad y lo que ella representa: el amor, la unión familiar, la alegría, la fraternidad, el perdón, etc., valores que, dada su falta de empatía y demás rasgos de su trastorno, ellos no experimentan en sí mismos.

Muchos narcisistas aprovechan las oportunidades que les ofrecen estas fechas para obtener una ración especial de combustible negativo y se dedican a arruinar de alguna manera la Navidad de amigos y familiares, provocando peleas y discusiones, haciendo comentarios hirientes en la cena de Nochebuena,   ausentándose cuando más se los necesita, pavoneándose con sus regalos, etc.

Dado que están resentidos con la vida, la felicidad ajena les zahiere, les hace sentir inferiores. Sabotearla es su forma de hacer justicia, de compensar el hondo vacío que experimentan: “si yo no soy feliz, tú tampoco”


Es posible que algunos narcisistas, y otras personas tóxicas, en estas fechas caigan en un estado de negatividad constante y que la proyecten en su entorno: la gente es mala, la vida es mala, todo está fatal, nada vale la pena, el año que viene será peor, ya lo verás,… Con sus palabras, y con su actitud, contaminan el ambiente y generan pesadumbre en quienes se ven obligados a interactuar con ellos. Soportar en una reunión a alguien así puede convertirse en una pesada carga.

Otros narcisistas se muestran particularmente fríos y distantes en estos días, se valen de la ocasión para dar el hombro frío, o cold shoulder, a sus víctimas o decretan el tratamiento silencioso justo en estas fechas tan señaladas, mostrando así su falta de empatía y su deseo de torturar psicológicamente a las personas que caen bajo sus redes.

Sabiendo todas estas cosas, mantengamos a raya al narcisista con quien nos veamos obligados a interactuar en estos días, no permitamos que arruine nuestra celebración de ninguna manera; evitemos, en lo posible, su presencia en nuestro entorno inmediato.

El método de la piedra gris es también para la Navidad y el Año Nuevo: la salida es no prestarle atención en lo más mínimo, no darle reacciones emocionales de ningún tipo, cortar de inmediato cualquier intento de acercamiento.

Una cautela importante es no caer en el error de romper el Contacto 0 con motivo de las felicitaciones navideñas. Los narcisistas son muy astutos, saben que muchas personas empáticas entienden la Navidad como una oportunidad para acercarse a las otras personas y expresarles sus buenos deseos. Si el narcisista aparenta mostrarse amable y nos contacta por estas fechas lo más prudente es cortarlo inmediatamente.

Los narcisistas son los maestros consumados del engaño, les encanta crear falsas expectativas en sus víctimas para luego frustrarlas. Nos harán creer, por ejemplo, que la Navidad les ha ablandado y que quieren tener un encuentro con nosotros, y enseguida nos dejan colgados o vuelven a mostrarse hostiles y abusivos. De esa manera, se burlan de sus víctimas que caen de nuevo en sus redes de manipulación y engaño.

Es muy triste pensar que las personas que sufren este trastorno no sean capaces de sintonizar con el significado de la Navidad, y utilicen estos días tan especiales para seguir comportándose de manera abusiva y manipuladora, generando sufrimiento y malestar en su entorno. Pero por más compasión que nos despierte, esta es la realidad de los narcisistas, hemos de aceptarlo, su falta de empatía es absoluta, estos seres están rotos y heridos, y la única forma que conocen para recomponerse es a través del combustible que obtienen abusando y manipulando a los demás.

No lo olvidemos, los narcisistas son narcisistas y se comportan como tales también en Navidad.

Un saludo,

© LibresDelNarcisista