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jueves, 12 de julio de 2018

12 CARACTERÍSTICAS DE LAS PERSONAS CON TRASTORNO NARCISISTA


El trastorno de la personalidad narcisista tiene unos criterios de diagnóstico definidos en el DSM, un índice de trastornos mentales que sirve de referencia a nivel internacional. Normalmente, se establece que una persona sufre de narcisismo patológico, cuando en su patrón continuado de conducta se observan por lo menos 5, de los siguientes 9 rasgos: 

1. Grandiosidad tóxica

2. Fantasías de éxito ilimitado.

3. Sentirse único y especial

4. Creencia de "estar en derecho".

5. Falta de Empatía

6. Envidia tóxica

7. Relaciones interpersonales de explotación de los demás.

8. Comportamiento arrogante.

9. Necesidad excesiva de admiración y atención (combustible o suministro narcisista

A estos 9 criterios, hemos agregado, por su importancia, otras 3 características: hipersensibilidad a la crítica, furia patológica y problemas de autoestima. No son los únicos rasgos que definen a un narcisista, ni mucho menos, pero si son los más aceptados por la comunidad científica.

Es bueno recordar lo que decíamos en otra ocasión: ¡No todos los narcisistas sufren el trastorno narcisista!  El narcisismo abarca un amplio espectro, hay personas que en determinadas circunstancias manifiestan un perfil narcisista de comportamiento, pero que, sin embargo, no padecen este grave desorden de la personalidad. 

Aunque lo recomendable es siempre la prudencia, sobre todo si carecemos de un informe médico definitivo, a la hora de afirmar que tal sujeto padece el trastorno narcisista, la información que compartimos debe servirnos de orientación y ayuda, especialmente si hemos sido víctimas de una relación abusiva con una persona tóxica, que exhibe, en su patrón de conducta, signos evidentes de narcisismo patológico.

Un saludo a todos, y mucho ánimo en el camino de la recuperación.

©LibresdelNarcisista

lunes, 2 de julio de 2018

ENFRENTANDO EL TRATAMIENTO SILENCIOSO III: ¡Tomar el control!



Reaparezco en estos primeros días del verano, busco entre las páginas de mi vieja carpeta gris, las fechas se me cruzan, las palabras, los tiempos,… Tres, dos, uno, cero,…, comenzamos de nuevo.

- Habíamos hablado de cómo enfrentar con acierto el tratamiento silencioso. Lo primero es no pedir disculpas por cosas que no hemos hecho; luego, explicamos la importancia de identificar el abuso, y evitar la trampa del gaslighting narcisista, es decir, su intento de condicionar nuestra percepción acerca de la perversidad de su comportamiento manipulador.

- Sí, justo ahí lo dejamos, nos faltan 4 consejos de los 6 que anunciaste ¿Qué sigue a continuación?

- A eso voy. Frente al silencio maligno de estos depredadores no actuemos desde nuestra lógica emocional empática. Esa es la trampa. Tenemos que cambiar de estrategia: nada de reproches, ni de preguntas, nada de lágrimas ni de gestos de angustia o de pesar. Así quiere él, justamente, que reaccionemos, y, créeme, no sirve de nada, al contrario se afincará más en su mutismo hostil, dado que por esa vía obtiene el rico combustible negativo que tanto lo hincha y empodera.

- Pero, pero,… es que a veces es inevitable,… ¿cómo podemos controlar nuestras reacciones si nos tiene cogidos emocionalmente?

-  El conocimiento, esa es la clave. El conocimiento nos ayudará a comprender lo que está detrás de su silencio manipulador, y nos dará pistas para enfrentarlo efectivamente.

- ¿Qué deberíamos hacer, entonces?

- ¡Tomar el control!

- ¿Tomar el control? ¿Cómo?

- Déjame que te explique. Mira, con un tono muy, pero muy calmado, sin enfado, sin resentimiento, de una manera fría, desapasionada, sin emoción, le dices:

“Si algo te ha molestado necesitamos hablar sobre eso. Dado que ahora no quieres hacerlo, voy a salir por 2 horas y cuando regrese podemos conversar sobre los motivos de tu silencio. Te daré un tiempo para pensar sobre lo que quieras decirme”.  

Nada de ruegos, ni de llantos, ni de escenas. No te quedes allí parado o parada esperando alguna reacción. Simplemente, ten todo preparado y márchate inmediatamente. Incluso en el caso que intente detenerte y te diga que quiere hablar contigo en ese momento, respóndele en forma directa y sin rodeos: “¡NO!, me marcho por 2 horas y regreso.”

- Comprendo perfectamente lo que dices de no reaccionar emocionalmente, pero no entiendo bien lo de las 2 horas ¿No sería suficiente con decirle, por ejemplo,  cuándo quieras hablar conmigo, sencillamente, búscame y listo?  

- Si le dices eso al narcisista,  que puede romper su silencio y volverte a hablar cuando a él quiera, aunque externamente no reacciones emocionalmente, quedas en un estado mental de debilidad e indefensión, a merced de su decisión. Él seguiría teniendo el poder.

Porque no lo olvides,  de esto va todo, del afán de control y empoderamiento del narcisista, eso es lo que está detrás del tratamiento silencioso.

En cambio, si eres tú la que estableces los tiempos  para volver a hablar, estás recuperando el poder que este depredador ha querido quitarte con este juego perverso. Estarías estableciendo tus límites y, de paso, reforzando tu autoestima.

- Ahora comprendo, pero ¿Por qué lo de las 2 horas?

- Pueden ser 2 horas, pueden ser tres días, lo que la víctima decida, aquí lo que importa es que en ese lapso de tiempo ella cumpla su palabra y rompa toda comunicación con el narcisista, que no esté disponible para hablar hasta que se agote el plazo que le fijó al abusador.



Si el narcisista decide castigarnos con la ley de su silencio perverso, tiene que saber que se le dará un tiempo, y que lejos de reaccionar emocionalmente como él espera, nuestra respuesta va a ser demarcar unos límites, y no dejarnos someter a su control manipulador.

No podemos quedar a expensas de que el narcisista juegue con nuestro tiempo de espera y nos desgaste y rompa emocionalmente. Tenemos que retomar el control, y decirle claramente que somos nosotros los que no estamos disponibles hasta que se cumplan unas condiciones mínimas que le fijamos.

Aquí la víctima tendrá que luchar internamente contra el “tirón” del vínculo traumático, que la empujará a abrir la puerta al menor gesto de condescendencia del depredador. Él intentará aprovecharse de su anhelo por una vuelta a la época dorada de la relación.

Es bueno que sepamos que todo es un engaño. El período dorado no vuelve, sólo se le dará un respiro. El ciclo de la devaluación sigue su curso, porque estos trastornados se vuelven adictos al combustible negativo que extraen de su víctima.  

No cedamos ni un milímetro. El tratamiento silencioso es un asunto delicado que genera graves daños a nivel emocional y psicológico. Privar a una persona de la atención y el afecto que necesita, jugar con sus miedos a ser abandonada, es violencia psicológica en estado puro, tenemos que plantar cara y defendernos de esta agresión.

La clave está en tomar el control de la situación. No podemos evitar que el narcisista nos someta a su venenoso silencio, pero si podemos decidir cómo responder: establezcamos nuestros límites, que sepa que durante un lapso de tiempo determinado no estaremos disponibles. Una decisión que él no podrá controlar y que nos resitua en una línea defensiva frente al abuso.

Al contrario de su modo habitual de actuar, cuando le fijamos un plazo de tiempo al narcisista, le estaremos informando nuestra decisión de cortar la comunicación a fin de abrir un compás de espera. El límite lo estamos marcando nosotros, ese es el punto importante.

- ¡Vale, vale, ahora lo veo claro! ¿Y cómo crees que reaccionará el narcisista ante esto?

- Es probable que se encienda su furia fría, porque dado que no vamos a reaccionar emocionalmente, dejaremos sin efecto su juego manipulador. Además, si, encima, le demarcamos unos límites, sentirá que nos estamos sacudiendo el yugo de su control perverso. Eso nos coloca en una posición de poder, una circunstancia particularmente odiosa para el abusador que no soporta perder el dominio sobre sus víctimas.

- Por lo que veo, tenemos que estar preparados, no es fácil que el narcisista se someta de buena gana a los límites que otros le impongan.

- Por supuesto. De esto y de los 3 consejos que faltan sobre el tema del tratamiento silencioso, hablaremos en nuestras próximas entradas.

Aprovecho para agradecer a todos los que, generosamente, durante estas semanas en que por motivos de fuerza mayor he tenido que ausentarme, han seguido participando en el blog, especialmente a través de los comentarios ¡Muchas gracias por su testimonio de solidaridad y de empatía con tantos lectores que comparten sus experiencias e inquietudes! Ustedes son el mayor tesoro de esta bitácora.

Para todos, un gran abrazo y feliz verano.

©LibresDelNarcisista