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viernes, 30 de diciembre de 2016

Tipos de narcisistas: Poniendo orden en el zoológico


Cuando comencé mis lecturas sobre el narcisismo patológico, siempre con la intención de descifrar el espécimen tóxico con el que me estaba relacionando, me encontré con un mare mágnum de vocablos a la hora de clasificar la tipología del trastorno narcisista y de sus afines.

Sin ir muy lejos, en Internet pulula un verdadero zoológico de términos de la más abigarrada calaña.

Creo que este uso indiscriminado de vocablos como sociópatas, psicópatas, narcisistas, etc., genera confusión en los que somos legos en la materia. Más allá de las discusiones de especialistas y académicos, conviene que pongamos un poco de orden.

Intentemos hacer nuestra propia taxonomía.

Comenzaré recordando que el narcisismo patológico abarca un amplio espectro donde caben diferentes matices. Algunas personas exhiben en su conducta algunos rasgos típicamente narcisistas, pero propiamente hablando no son narcisistas, es decir, no padecen un trastorno de personalidad que los catalogue como tales.

Quizás el elemento central sea ese “falso yo” que se crean los narcisistas y que, como señalé en otro lugar, implica una verdadera ruptura con la realidad. Además, otra clave estaría en la dependencia exagerada del que sufre este trastorno a buscar continuamente atención, admiración, etc., o lo que es lo mismo, el suplemento o combustible que requieren para regular su deficitaria autoestima.

Una persona puede ser extremadamente egoísta, por ejemplo, sin necesidad de crearse un falso personaje, o de buscar deliberadamente las reacciones de los demás.

También en los que sufren el trastorno de personalidad narcisista existen diferentes grados de incidencia de la enfermedad. Algunos, por ejemplo, se desempeñan de manera más que eficiente en algunas áreas de su vida, por ejemplo en el mundo laboral o académico, y sin embargo se muestran incapaces de relacionarse con los demás, en su vida social y familiar, de una manera sana y sostenible en el tiempo.

Por cierto, este plano, el de las relaciones interpersonales, sea amistad,  relaciones familiares o amor de pareja, está siempre trastocado por la conducta típicamente abusiva y explotadora de los narcisistas, carentes totalmente de empatía e incapaces de amar.

Otros narcisistas, a causa de su trastorno, ven deterioradas además otras facetas de su vida: el trabajo, los estudios, la vida social. Sumado a esto no es raro que presenten problemas con conductas netamente adictivas: alcohol, drogas, pornografía, etc., llevando una suerte de doble vida, intercambiando distintas mascaras según les convenga en cada momento.

El caso más extremo, y peligroso, es el llamado síndrome narcisista maligno, que es cuando a todas las características del trastorno narcisista, se le unen una fuerte tendencia a conductas de tipo sociopático, es decir directamente violentas o antisociales, con una agudización de la paranoia, ya de por sí presente en los narcisistas no malignos.

Una clasificación de los narcisistas que me ha sido particularmente útil para comprender el tipo de narcisismo de mi “amigo”, es la que los divide en narcisistas somáticos o extrovertidos y narcisistas intelectuales o encubiertos:

a) Narcisistas somáticos o extrovertidos: Son aquellos que presentan en forma más o menos pública sus rasgos narcisistas: auto-absorción en su ego, sentido de superioridad frente a los otros, arrogancia, ambición desmedida, descaradamente mentirosos, etc. Por lo general, cultivan mucho su aspecto físico, y alardean de sus conquistas amorosas. Son los más fáciles de identificar.

b) Narcisistas intelectuales o encubiertos: Se presentan ante los otros disfrazados de buenas personas, incluso pueden ocupar puestos de preeminencia en la comunidad, disimulan su narcisismo actuando de una manera introvertida, tímida a veces, para no generar sospechas. Muchos de ellos cultivan el intelecto, son muy reservados, observadores, desconfiados, sutiles y extremadamente manipuladores. Son los más difíciles de reconocer, y. a mi juicio, los más peligrosos, por la forma encubierta en la que actúan, siempre en la sombra.

Más allá de estas diferencias, unos y otros comparten todas las características del desorden de la personalidad narcisista: Sentido exagerado de la propia importancia, fantasías de éxito ilimitado, creencia de que son “especiales”, que tienen derecho a un trato diferenciado, incluso a explotar y manipular a los otros, arrogantes, extremadamente mentirosos, no asumen nunca la culpa de las acciones que realizan, y, sobre todo, carecen por completo de empatía hacia los otros seres humanos.

En definitiva, sea cual sea el envoltorio, se trata de narcisistas, y nada más.

Me queda por comentar las diferencias entre psicópatas y narcisistas, pero la tarde se nos viene encima, y el año en curso ya tiene sus horas contadas, así que lo dejaremos para una próxima ocasión. 

@libresdelnarcisista

8 comentarios:

  1. Por qué presentan conductas adictivas?....Ejemplo: pornografia, cibersexo....

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    1. Por varias razones, bajo mecanismo de auto-control, conciencia moral bastante pobre, pero la principal es que carecen de emociones, y necesitan continuamente estímulos fuertes que les enganchen, porque además se aburren muchísimo y están vacíos por dentro. El sexo, por ejemplo, les llama como estimulante físico y biológico, pero odian la intimidad propia de una relación sexual madura, además no pueden ni amar ni recibir el amor, esa experiencia les ha sido negada, saben que es importante porque la observan en otros pero no la sienten, y por eso suelen volverse adictos a la pornografía, que carece de los componentes afectivos que caracteriza a la relación de pareja.

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    2. soy narcisista y te voy a contar algo muy gracioso que me pasa con la pornografía, se me da muy bien identificar las escenas que son totalmente fingidas de aquellas en las que las actrices están felices y disfrutando, mientras que me parece muy interesante analizar la conducta de las personas que disfrutan del sexo, ese tipo de vídeos más humanos no me producen excitación, los vídeos más agresivos en los que ni siquiera se ven a la cara me parecen más satisfactorios, porque cumplen un objetivo concreto, sin eso el sexo me parece un esfuerzo inútil, para pasarla bien prefiero ver películas o comer, si el sexo no me gratifica en algo específico prefiero dejarlo de lado

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    3. Muchas gracias por tu aporte y comentario. Siempre es interesante conocer las distintas experiencias, aquello que nos ayuda a comprender el mundo interior de las personas, más allá de nuestras diferencias individuales. Un saludo

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  2. Madre mía, has hecho el retrato robot de mi ex narcisista... Fue un demonio con nombre de ángel. Se trata de uno encubierto muy muy tóxico. Gracias por toda la información

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    1. Sí, los narcisistas encubiertos suelen ser los más tóxicos porque además son los más difíciles de identificar, por lo menos en un principio

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  3. El mio tal como comentas en el blog, son terriblemente adictivos a lo sexual... En mi caso, a pesar de ser gay y estar yo fuera de sus preferencias "a priori" Le gustaba bromear conmigo como si fuéramos ligues sin serlo. Dejaba caer fotos suyas "intimas"... O pormenores demásiado íntimos. Como el me gustaba no me importaban estos comportamientos. Pero ahora desde fuera y con todo el maltrato vivido y descarte. No tiene sentido para mi

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    1. Para muchos narcisistas, el sexo es un medio para obtener combustible y controlar a otras personas. En realidad, odian la verdadera intimidad e intentan llenar su vacío existencial con una sexualidad desligada de todo componente afectivo, en forma despersonalizada e inmadura. Es una bandera roja para identificarlos

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