martes, 10 de enero de 2017

10 FORMAS EN QUE LOS NARCISISTAS DESTRUYEN TU AUTOESTIMA


Una característica central del narcisismo patológico, es la perturbación que sufren estas personas en la formación de su autoconcepto, el "self" o sí mismo, la base de todo el edificio de la autoestima, lo que define a un individuo, separado de los otros, pero capaz de vincularse de manera personal y consciente con un “tú” diferenciado. 

El “yo” verdadero del narcisista apenas existe, ha sido suplantado por la máscara, el “falso yo” que se ha fabricado y que se alimenta del suministro narcisista, la droga de la que es adicto.

Dado que su identidad es una impostura, el narcisista carece de autoestima propia, no tiene forma de generarla por sí mismo. Adentro no hay sino un vacío permanente. En realidad, él mismo, no sabría definir quién es.

De allí, su continuo desbalance y su recurrente necesidad de tomar del exterior la autoestima que no tiene por sí mismo, y que necesita para que su trastornado aparato psíquico funcione y se sostenga. 

Por eso, la gran perla que vampiriza el narcisista en sus relaciones interpersonales es la autoestima de la víctima. Se la roba para sí mismo. La va drenando día tras día. Este es el fin de todas sus manipulaciones y abusos, el combustible que busca extraer de sus presas.

Su lógica es “Yo valgo - tú no vales”, es decir, todo su sentimiento de valoración personal se basa en la desvaloración del contrario. Cuando disminuye o infravalora al otro, él refuerza su sentimiento de superioridad y alimenta su inflado ego. Ese es su juego. 

No hay que dejarse engañar por la aparente fuerza y autoconfianza que intenta proyectar. No es un “macho alfa” ni mucho menos. Su autoestima real es muy, pero muy precaria. En realidad, su autoestima es fruto de la destrucción de autoestima de la víctima. 

Después de la experiencia del abuso, lo que queda completamente devastado son los niveles de autoestimación de la persona que lo ha sufrido. La recuperación no es otra cosa, precisamente, que volver a construir el edificio de la autoestima personal.

¿CÓMO DESTRUYE EL NARCISISTA LA AUTOESTIMA DE LA VÍCTIMA? 


1. Ignorando a la víctima:

Desconociendo sus necesidades y deseos, abandonándola por períodos de tiempo, aplicándole el tratamiento silencioso, no escuchándola, haciéndole el vacío, actuando como si no existiera, tratándola con frialdad, etc.

2. Sembrando la duda en la víctima sobre sí misma y sobre su percepción:

Sutilmente, la mayoría de las veces en forma encubierta, y a través de una táctica de manipulación: el gaslighting, el narcisista va sembrando la duda en la mente de la víctima sobre sí misma, sobre sus capacidades, sus valores, e incluso sobre sus propias percepciones acerca de lo que acontece. 
3. Tratando a la víctima de manera paternalista:

Con aparente buena intención, asume un papel paternalista que anula a la víctima, toma decisiones por ella, la aísla del mundo exterior, cree saber, sin consultarla, cuáles son sus necesidades, la trata como si estuviera desvalida o no fuera capaz de velar por sí misma.

4. Criticando  a la víctima:

La crítica del narcisista suele ser un veneno bastante tóxico. Rara vez es directa, casi siempre la va destilando de manera sutil, encubierta, disfrazada, pero continúa, gota a gota, hasta socavar la confianza en sí misma de la víctima. Cuando ella se esfuerza por demostrarle su atención, por ejemplo a través de una buena comida, buscará cualquier excusa para criticarla, o desvalorar sus méritos.

5. Humillando a la víctima:

Las humillaciones del narcisista son a veces muy dolorosas porque son inesperadas, las puede hacer a solas, o incluso delante de terceros. Estas humillaciones suelen disfrazarse de bromas o burlas, y tienen un efecto fulminante en la autoimagen de la víctima.

6. Comparando a la víctima:

El narcisista compara a la víctima con anteriores parejas o personas, para hacerle sentir que no está a la altura, o que su comportamiento se sale de los estándares, o, simplemente, para generar celos o hacer que se sienta inferior e incompetente. 
7. Desconociendo por completo las virtudes y talentos de la víctima:

Nunca le recuerda a la víctima sus éxitos profesionales, o sus talentos y virtudes. Si no los degrada, los silencia directamente, de manera que la víctima nunca recibe ningún estimulo o apoyo que la motive a cultivar sus capacidades, o a sentirse orgullosa de sí misma.


8. Trivializando-invalidando los sentimientos y emociones de la víctima:

Para el narcisista, los sentimientos o emociones de la víctima o son exagerados o no tienen importancia y carecen de valor. La víctima aprende a no expresar lo que siente, porque sabe que no será tomado en cuenta.

9. Irrespetando los límites de la víctima, sus opiniones, creencias, valores:

El narcisista, por sistema, irrespeta todos los límites de la víctima, arremete contra sus opiniones, descalifica sus creencias y sus valores.

10. Controlando a la víctima:

El narcisista, que trata a la víctima como a un objeto, controla totalmente la vida de la relación. El tiempo que pasan juntos, los lugares a donde salen, las películas que ven, los temas que conversan, todo está absolutamente controlado por el narcisista. Su agenda prevalece siempre. La víctima se siente cada vez más anulada y sin autonomía, porque siempre hay otro que toma las decisiones por ella.

EL CAMINO DE LA LIBERTAD: SALIR DEL ENGAÑO


A través de estas acciones, y de las reacciones emocionales que genera en el que las padece, el narcisista va recibiendo “suministro” negativo, una droga de gran calidad, embriagante, que le permite regular su autoestima, como se dijo, y alimentar su “falso yo”.

Este proceso tóxico de destrucción de la autoestima cuando es vivido en forma intensa y continua, como suele suceder en la fase de devaluación y descarte, deja gravísimas secuelas en la salud emocional y psicológica de la víctima.

El narcisista no experimenta ningún tipo de sentimiento negativo por el daño emocional que está causando, y aunque es perfectamente consciente de lo que está haciendo, de hecho lo hace deliberadamente, no sufre de mala conciencia por ello, no siente ni culpa ni remordimiento, sino que normalmente lo racionaliza juzgando que la víctima lo merece, o se lo ha buscado.

Con frecuencia, para amortiguar el impacto del daño, combina los momentos de abuso, con cortos períodos de vuelta a la seducción y al buen trato, dando así a la víctima un respiro, pero dejándola en un estado de confusión y de parálisis.

Hay que salir del engaño. Una persona que lesiona y hiere la autoestima de otra de esta manera, le miente si le dice que la ama o que es su amigo. Una verdadera relación, ya sea de pareja o de amistad, nutre el crecimiento personal mutuo, y aunque se presenten dificultades, es un apoyo en la vida, no el arma de la propia destrucción psicológica y emocional.
Hay que estar claros, quien lesiona así a las personas es un trastornado en toda regla, no tienes amigos ni parejas, tiene presas a las que busca destruir emocionalmente.

No se olvide: Los narcisistas son peligrosos para la integridad emocional y psicológica de las personas que se relacionan con ellos. La prudencia exige mantenerse lo más alejado posible de estos depredadores emocionales.

Busca el camino de la libertad, el camino de la autoestima. Rompe las cadenas y se libre del narcisista.

© LibresDelNarcisista

2 comentarios:

  1. Gracias por tu excelente articulo, me costo mucho salir de relaciones así, pero ahora ya se de que se trata y tengo el poder de decir "BASTA".

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  2. Estoy v saliendo de una relación así es muy difícil pero entre más leo artículos relacionados más me convenzo de que la desicion que tome al dejarlo es lo mejor gracias x hacer Estos escritos.

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