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martes, 4 de julio de 2017

Ni alegría ni tristeza: el vacío emocional del narcisista


He vuelto a ver esta tarde la película "Inside-out" (Pixar, 2015), que trata sobre el desarrollo emocional de una adolescente visto desde su interior y a través de una serie de personajes que representan las emociones más básicas: la alegría, la tristeza, la ira, el disgusto y el miedo.

En un momento culminante de la historia, Alegría y Tristeza son arrojadas a una especie de vertedero oscuro y tenebroso, relegadas a permanecer allí para siempre; sin embargo, gracias a un carro del Amigo Imaginario, logran escapar y toman de nuevo el control del centro de mando de las emociones de la joven.

Haciendo un paralelismo con la vida del narcisista, estas emociones, alegría y tristeza, a una edad muy temprana de su existencia, también fueron lanzadas a un precipicio oscuro,  pero, a diferencia de lo que sucede en la película, no han salido de allí y no se desarrollaron. Es como si nunca hubieran existido.

La consecuencia es sencilla, y terrible, a la vez: el narcisista no siente ni alegría ni tristeza. Así se defendió del trauma que vivía, y evitó el dolor, aunque el precio que ha pagado por ello es bastante alto: el vacío emocional que lo corroe por dentro.

Por supuesto, sabe de la existencia de esas emociones, puede fingirlas adecuadamente cuando la situación así lo requiere. Ha aprendido a copiarlas de los demás: gestos, palabras, expresiones faciales, etc. Pero todo es una brillante actuación, en realidad no las siente nunca.

Todas las experiencias gratificantes de la vida, que para una persona empática son una fuente natural de gozo y satisfacción: el nacimiento de un niño, el logro de una meta, el encuentro con las personas que amamos, la victoria de nuestro equipo deportivo, etc. el  narcisista las vive siempre en términos de obtención de suministro o combustible, la droga que requiere continuamente: control, poder, atención, admiración, etc.

He llegado a la conclusión que cuando nos percibe alegres y contentos, le invade una envidia destructiva y patológica: sabe muy bien que es una experiencia que él no puede tener y eso le hace sentir inferior. Además, si a causa de nuestra alegría nuestra atención y admiración están puestas en otra cosa que no es él, se llenará de rabia y hará cualquier cosa para que nos centremos de nuevo en su persona.

Lo mismo sucede con la tristeza. Ni la muerte de un familiar, ni una pérdida económica, ni una traición, ni siquiera un fracaso o una enfermedad, le provocan este sentimiento. Sentirá quizás el fuego de la ira, el deseo de revancha, o el temor ante la incertidumbre del futuro, incluso puede presentar cuadros de angustia o de ansiedad, pero nunca tristeza tal y como la entendemos nosotros.

Tomemos en cuenta que los sistemas de apego emocional del narcisista están fundidos completamente. Por eso, ni nos extraña ni se siente afligido por nuestra ausencia. Lo único que puede experimentar es la necesidad del combustible que puede succionar de nosotros como un vampiro, y esa sería la única razón que lo movería a ir en nuestra búsqueda. 

Por cierto, la tristeza forma parte de la vida emocional de las personas sanas. En esta sociedad narcisista de hoy estar tristes tiene muy mala prensa, nadie quiere mostrarse afligido, todos nos afanamos por proyectar una imagen de permanente sonrisa y felicidad.

A veces pienso que estamos promoviendo, especialmente a través de las redes sociales,  el surgimiento de personalidades individualistas, profundamente egoístas e insensibles ante el dolor ajeno. Por supuesto, que el narcisista es un caso extremo y patológico, pero el caldo de cultivo es esta sociedad que esconde emociones humanas tan básicas como la tristeza

Gracias a ella somos capaces de ser compasivos con los demás, de ponernos en los zapatos del vecino cuando éste se queda sin trabajo, de abrazar el dolor de quien vive una perdida, porque lo hemos sentido y llorado en nosotros mismos. El experimentar tristeza hace que nuestro corazón se quiebre ante el llanto de un niño víctima de la guerra en Siria, o ante el espectáculo de una familia sin hogar.

Por supuesto, tiene que haber un equilibrio, tristeza y alegría deben balancearse a lo largo de la vida, las dos forman parte de nuestra salud emocional.

Si el narcisista fuera capaz de sentir tristeza sería el principio de su salvación, cabría una esperanza para él. Pero esta emoción ha sido totalmente desconectada de su cerebro, ni siquiera logró desarrollarla, los cables están cortados.

El narcisista sabe, por otra parte, que si logra manipular en nosotros, tanto la tristeza como la alegría, nos tiene bajo su poder y control, y eso es lo que hace continuamente cuando se relaciona con nosotros.

Con frecuencia, como toda esta realidad nos resulta tan extraña, a mi por lo menos me lo parece, cometemos el error de tratar al narcisista como si fuera una persona empática, y utilizamos con él un lenguaje emotivo, que para nosotros es natural, y que lo único que hace es convertirnos en presa de sus juegos y manipulaciones.

No utilicemos este tipo de lenguaje, el lenguaje emocional, con el narcisista. Es la única forma de no darle combustible

Si le compartimos al narcisista nuestras tristezas no esperemos que se ablande o que sienta algo de compasión, lo único que estamos haciendo es que se sienta hinchado de poder, en control y superior a nosotros.

Para el narcisista nuestras emociones nos hacen tremendamente vulnerables, por eso su objetivo es provocarlas en nosotros manipulándonos, así nos controla y se llena de poder.

Lo paradójico es que él no experimenta nunca ni tristeza ni alegría, simplemente las suscita en nosotros como un medio para dominarnos y sentirse superior. Ese es todo su juego.

De este tema tan importante de la dinámica narcisista debemos seguir profundizando. Esperamos sus comentarios y aportes.

@libresdelnarcisista



10 comentarios:

  1. Gracias Dios, me diste toda la gama de emociones que hacen que me sienta viva.
    Conmoverme cuando miro a mis padres.
    Enternecerme con un bebé.
    Nutrirme de la madre naturaleza.
    Tristes seres vacíos, intrascendentes en su grandiosidad. Cuanta melancolía baldía llenando inmisericordes corazones.

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    1. Sí,me uno a tu agradecimiento por este regalo de las emociones, que nos hace plenamente humanos y capaces de amar y de ser amados. Tropezarnos con estos seres que son como zombies nos llena de compasión, aunque debemos estar alerta y saber que usarán estos rasgos de nuestra empatía para manipularnos, porque no saben hacer otra cosa. Muchas gracias por compartir tan bellos sentimientos

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  2. He llegado a la conclusion repasando mi experiencia que debido a su sentimiento de grandiosidad sienten una envidia desmesurada hacia todo lo que perciben como carencia en ellos mismos..y eso les genera un odio y una ira infinita.
    Totalmente de acuerdo en todo lo compartido.pero asi como antes necesitaba entender que habia vivido y necesitaba entender su personalidad y porque actuo asi..ahora ya lo he aceptado..con dolor y estupor si..pero quiero avanzar..olvidar a estos seres y porque actuan asi..lo se..son el mal y hw de aceptar el mal existe en el ser humano y lo he visto cara a cara..no es una pelicula..es real.
    Ahora toca entenderme y saber que atrajo en mi esta personalidad y porque le crei tantas veces..es lo que necesito..alla ellos en su pobredumbre..y en su pobre existencia..si..compasion porque un dia crei sentir amor y soy consecuente con mis actos.
    Pero que quede constancia de nuestras vivencias para que si alguien (como lo necesite yo en su dia y sigo necesitando).cae en sus garras y no sepa que sucede pueda leer nuestras historias y le sirvan de ayuda.
    Gracias como siempre

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    1. ¡Muy hermosa tu reflexión! Coincido en tu apreciación de que enredarse con un narcisista es como ver al mal cara a cara y que necesitamos un tiempo para aceptar esta realidad y sanar las heridas que nos dejan. Quizás lo más destructivo sea la envidia, que es justo lo contrario al amor, y que en ellos se transforma en verdadero odio y resentimiento. Cuando vamos avanzando en nuestra recuperación tomamos conciencia de la necesidad de establecer un buen sistema de protección personal: asertividad, autoestima, sentido de nuestros límites, etc, de esa manera le damos la vuelta a la experiencia y la convertimos en una oportunidad de crecimiento personal. Nos sentimos atraídos porque supo ver nuestras vulnerabilidades y carencias, y se aprovecho de ellas para manipularnos y abusar de nosotros emocional y psicológicamente, eso lo hacen en realidad con todo el mundo, especialmente con personas llenas de vida, empáticas y generosas, unos rasgos que nos convierten en seres atractivos para estos agujeros negros. Enhorabuena porque veo que vas saliendo y es cierto nuestro testimonio, el tuyo y el mio, puede ser luz para muchas personas. Un abrazo y adelante siempre

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  3. Gracias infinitas por la información y los testimonios, jamás pensé pasar por tal situación, hasta pensé que hago mal? Es increíble hasta dónde puede llegar un ser humano, es un profesional altamente calificado, eso fue lo que me desconcertó. Me encuentro ahora en su poder,con engaños de un futuro mejor, me ha echo dejar mi trabajo, mí hogar y viajar a un lugar lejos de lo único que tengo (mi hijo), obviamente a el también lo manipuló, y lo ha echo dudar con las cosas que inventó de mí. Realmente tengo que seguir porque no tengo donde ir y no tengo trabajo, pero al menos esto me sirve para tratar de sobrellevar la situación. Dios los bendiga.

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    1. Comprendo su situación, y es bueno que procure estar bien informada de la manera más acertada para reaccionar y minimizar en lo posible la toxicidad de esta persona, sobre todo si ha logrado identificarla como narcisista. El conocimiento siempre es una defensa. Le sugiero además, que procure mantener lazos con otras personas, aunque sea por vía online, familiares, amigos, y que evite en lo posible aislarse. Necesita espacios para respirar y mantener el contacto con personas sanas. Si pertenece a alguna religión, el contacto, por ejemplo, con un sacerdote o pastor, puede también servirle de ayuda en su caso. También tomar algún curso o inscribirse en alguna actividad, lo importante es que se relacione con otros y salga del aislamiento que puede generarse si vive lejos de su entorno. Mucho ánimo y adelante siempre. Un saludo

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  4. Que triste, los narcisistas son como robots... Corazas de metal sin sentimientos, fríos y vacios

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    1. Así es, carecen de emociones y de conciencia, por eso están tan vacíos y huecos. Esta es la realidad que se esconde detrás de la máscara. Un saludo

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